Dios Santo,
Llena nuestros corazones con el fuego de tu amor.
Despiértanos,
Espíritu Santo
para que seamos testigos de la presencia de Jesús
en todo momento de nuestras vidas.
Renuévanos Señor
así nuestros hogares,
parroquias, vecindarios y mundo sean transformados
en tu reino en la tierra,
donde la paz y la justicia reinan.
Amen.