{"id":1283,"date":"2019-12-27T16:41:35","date_gmt":"2019-12-27T21:41:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.archspm.org\/seven-penitential-psalms\/"},"modified":"2019-12-27T16:41:35","modified_gmt":"2019-12-27T21:41:35","slug":"seven-penitential-psalms","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/seven-penitential-psalms\/","title":{"rendered":"Siete salmos penitenciales"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"entry-title\">Siete salmos penitenciales<\/h1>\n<div class=\"entry-content\">\n<p>Ant\u00edfona: No recuerdes, Se\u00f1or, nuestras ofensas ni las de nuestros padres, y no te vengues de nuestros pecados.<\/p>\n<p><strong>EL SEXTO SALMO<\/strong><\/p>\n<p>Se\u00f1or, no me reprendas en tu indignaci\u00f3n, ni me castigues en tu ira. Ten piedad de m\u00ed, oh Se\u00f1or, porque soy d\u00e9bil; s\u00e1name, oh Se\u00f1or, porque mis huesos est\u00e1n turbados. Y mi alma est\u00e1 muy turbada; pero t\u00fa, oh Se\u00f1or, \u00bfhasta cu\u00e1ndo? Vu\u00e9lvete, oh Se\u00f1or, y libra mi alma; s\u00e1lvame, por tu misericordia. Porque en la muerte nadie se acuerda de ti; \u00bfy qui\u00e9n te confesar\u00e1 en el infierno? Estoy cansado de gemir; todas las noches mojo mi lecho; con mis l\u00e1grimas riego mi cama. Mis ojos est\u00e1n turbados por la ira; he envejecido en medio de todos mis enemigos. Apartaos de m\u00ed, todos los que practic\u00e1is la iniquidad, porque el Se\u00f1or ha o\u00eddo la voz de mi llanto. El Se\u00f1or ha o\u00eddo mi s\u00faplica; el Se\u00f1or ha recibido mi oraci\u00f3n. Que todos mis enemigos sean avergonzados y se turben en gran manera; que sean rechazados y avergonzados muy pronto.<\/p>\n<p>Gloria al Padre...<\/p>\n<p><strong>EL SALMO TRIG\u00c9SIMO PRIMERO<\/strong><\/p>\n<p>Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, y cuyos pecados son cubiertos. Bienaventurado el hombre a quien el Se\u00f1or no imputa pecado, y en cuyo esp\u00edritu no hay enga\u00f1o. Por cuanto he guardado silencio, mis huesos se han envejecido, mientras clamaba todo el d\u00eda. Porque d\u00eda y noche tu mano pesaba sobre m\u00ed; me revuelvo en mi angustia, mientras la espina est\u00e1 clavada. Te he confesado mi pecado, y no he ocultado mi injusticia. Dije: \u00abConfesar\u00e9 al Se\u00f1or mi injusticia\u00bb, y t\u00fa has perdonado la impiedad de mi pecado. Por esto te rogar\u00e1 todo santo en el momento oportuno. Sin embargo, en el diluvio de muchas aguas, no se acercar\u00e1n a \u00c9l. T\u00fa eres mi refugio de la tribulaci\u00f3n que me ha rodeado; mi alegr\u00eda, l\u00edbrame de los que me rodean. Te dar\u00e9 entendimiento y te instruir\u00e9 en el camino que debes seguir. Fijar\u00e9 mis ojos en ti. No seas como el caballo y el mulo, que no tienen entendimiento. Con freno y brida ata las fauces de los que no se acercan a ti. Muchos son los azotes del pecador, pero la misericordia rodear\u00e1 al que espera en el Se\u00f1or. Alegraos en el Se\u00f1or, y regocijaos, justos, y glori\u00e1os, todos los rectos de coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Gloria al Padre...<\/p>\n<p><strong>SALMO 37<\/strong><\/p>\n<p>Se\u00f1or, no me reprendas en tu indignaci\u00f3n, ni me castigues en tu ira. Porque tus flechas est\u00e1n clavadas en m\u00ed, y tu mano ha sido pesada sobre m\u00ed. No hay salud en mi carne, a causa de tu ira; no hay paz en mis huesos, a causa de mis pecados. Mis iniquidades han crecido por encima de mi cabeza; y como una pesada carga, se han vuelto pesadas sobre m\u00ed. Mis llagas se han pudrido y corrompido a causa de mi necedad. Soy miserable y estoy abatido hasta el fin; camino triste todo el d\u00eda. Porque mis lomos est\u00e1n llenos de ilusiones, y no hay salud en mi carne. Estoy afligido y humillado en extremo; rug\u00ed en el gemido de mi coraz\u00f3n. Se\u00f1or, todo mi deseo est\u00e1 delante de ti, y mi gemido no te es oculto. Mi coraz\u00f3n est\u00e1 turbado, mis fuerzas me han abandonado, y la luz de mis ojos no est\u00e1 conmigo. Mis amigos y mis vecinos se han acercado y se han levantado contra m\u00ed. Los que estaban m\u00e1s cerca de m\u00ed se han alejado, y los que buscaban mi alma han usado de violencia. Los que me buscaban el mal hablaban cosas vanas y estudiaban enga\u00f1os todo el d\u00eda. Pero yo, como un sordo, no o\u00eda, y era como un mudo que no abre la boca. Porque en ti, oh Se\u00f1or, he puesto mi esperanza; t\u00fa me oir\u00e1s, oh Se\u00f1or, Dios m\u00edo. Porque dije: \u2019No sea que en alg\u00fan momento mis enemigos se regocijen sobre m\u00ed, y mientras mis pies se mueven, hablen grandes cosas contra m\u00ed\u2019. Porque estoy preparado para los azotes, y mi dolor est\u00e1 continuamente ante mis ojos. Porque declarar\u00e9 mi iniquidad y pensar\u00e9 en mi pecado. Pero mis enemigos viven y se han vuelto m\u00e1s fuertes que yo, y se han multiplicado los que me odian injustamente. Los que devuelven mal por bien me han difamado, porque yo segu\u00ed el bien. No me abandones, oh Se\u00f1or, Dios m\u00edo; no te apartes de m\u00ed. Ven en mi ayuda, oh Se\u00f1or, Dios de mi salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Gloria al Padre...<\/p>\n<p><strong>SALMO CINCUENTA<\/strong><\/p>\n<p>Ten piedad de m\u00ed, oh Dios, seg\u00fan tu gran misericordia. Y seg\u00fan la multitud de tus tiernas misericordias, borra mi iniquidad. L\u00e1vame a\u00fan m\u00e1s de mi iniquidad y l\u00edmpiame de mi pecado. Porque yo reconozco mi iniquidad, y mi pecado est\u00e1 siempre delante de m\u00ed. Contra ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de ti, para que seas justificado en tus palabras y prevalezcas cuando seas juzgado. Porque, he aqu\u00ed, fui concebido en iniquidades, y en pecados me concibi\u00f3 mi madre. Porque, he aqu\u00ed, has amado la verdad; las cosas inciertas y ocultas de tu sabidur\u00eda me has manifestado. Me rociar\u00e1s con hisopo, y ser\u00e9 purificado; me lavar\u00e1s, y ser\u00e9 m\u00e1s blanco que la nieve. A mis o\u00eddos dar\u00e1s alegr\u00eda y gozo, y los huesos que han sido humillados se regocijar\u00e1n. Aparta tu rostro de mis pecados y borra todas mis iniquidades. Crea en m\u00ed un coraz\u00f3n limpio, oh Dios, y renueva un esp\u00edritu recto dentro de mis entra\u00f1as. No me eches lejos de tu presencia, y no quites de m\u00ed tu Esp\u00edritu Santo. Devu\u00e9lveme la alegr\u00eda de tu salvaci\u00f3n, y fortal\u00e9ceme con un esp\u00edritu perfecto. Ense\u00f1ar\u00e9 tus caminos a los injustos, y los malvados se convertir\u00e1n a ti. L\u00edbrame de la sangre, oh Dios, Dios de mi salvaci\u00f3n, y mi lengua exaltar\u00e1 tu justicia. Se\u00f1or, t\u00fa abrir\u00e1s mis labios, y mi boca proclamar\u00e1 tu alabanza. Porque si hubieras deseado sacrificio, yo lo habr\u00eda dado; con holocaustos no te complacer\u00edas. Un sacrificio a Dios es un esp\u00edritu afligido; un coraz\u00f3n contrito y humilde, oh Dios, no lo despreciar\u00e1s. Trata favorablemente, oh Se\u00f1or, en tu buena voluntad con Sion, para que se construyan los muros de Jerusal\u00e9n. Entonces aceptar\u00e1s un sacrificio de justicia, ofrendas y holocaustos, y pondr\u00e1n terneros sobre el altar.<\/p>\n<p>Gloria al Padre...<\/p>\n<p><strong>EL SALMO CIEN UNO<\/strong><\/p>\n<p>Oh Se\u00f1or, escucha mi oraci\u00f3n y deja que mi clamor llegue hasta ti. No apartes tu rostro de m\u00ed; en cualquier d\u00eda que est\u00e9 en tribulaci\u00f3n, inclina tu o\u00eddo hacia m\u00ed. Porque mis d\u00edas se han desvanecido como humo, y mis huesos se han secado como le\u00f1a para el fuego. Estoy herido, y mi coraz\u00f3n se ha marchitado como la hierba, porque olvid\u00e9 comer mi pan. Por el sonido de mis gemidos, mis huesos se han pegado a mi carne. Me he vuelto como un pel\u00edcano del desierto; me he vuelto como un cuervo nocturno en la casa. He velado y me he vuelto solitario como un gorri\u00f3n en el tejado. Mis enemigos me reprochan todo el d\u00eda, y los que me alaban juran contra m\u00ed. Porque he comido cenizas como pan y he mezclado mi bebida con mis l\u00e1grimas. Por tu ira y tu indignaci\u00f3n, por haberme levantado, me has derribado. Mis d\u00edas han declinado como una sombra, y me he marchitado como la hierba. Pero t\u00fa, oh Se\u00f1or, permaneces para siempre, y tu memoria de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. Te levantar\u00e1s y tendr\u00e1s misericordia de Sion, porque ha llegado el tiempo de tener misericordia de ella. Porque sus piedras han complacido a tus siervos, y se compadecer\u00e1n de su tierra.<\/p>\n<p>Y los gentiles temer\u00e1n tu nombre, oh Se\u00f1or, y todos los reyes de la tierra tu gloria. Porque el Se\u00f1or ha edificado Sion, y ser\u00e1 visto en su gloria. \u00c9l atiende la oraci\u00f3n de los humildes, y no ha despreciado su petici\u00f3n. Que estas cosas sean escritas para otra generaci\u00f3n, y el pueblo que ser\u00e1 creado alabar\u00e1 al Se\u00f1or. Porque \u00c9l ha mirado desde su alto santuario, el Se\u00f1or desde el cielo ha mirado hacia la tierra. Para o\u00edr los gemidos de los que est\u00e1n encadenados, para desatar a los hijos de los que han sido muertos. Para que proclamen el nombre del Se\u00f1or en Sion, y su alabanza en Jerusal\u00e9n. Cuando el pueblo se reuni\u00f3, y los reyes para servir al Se\u00f1or. \u00c9l le respondi\u00f3 con su poder: \u2019Decl\u00e1reme la brevedad de mis d\u00edas. No me llame de vuelta en medio de mis d\u00edas; tus a\u00f1os son de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n\u2019. En el principio, oh Se\u00f1or, t\u00fa fundaste la tierra, y los cielos son obra de tus manos. Ellos perecer\u00e1n, pero t\u00fa permanecer\u00e1s, y todos envejecer\u00e1n como una vestidura. Y como un vestido los cambiar\u00e1s, y ser\u00e1n cambiados. Pero t\u00fa eres siempre el mismo, y tus a\u00f1os no fallar\u00e1n. Los hijos de tus siervos continuar\u00e1n, y su descendencia ser\u00e1 dirigida para siempre.<\/p>\n<p>Gloria al Padre...<\/p>\n<p><strong>SALMO 129<\/strong><\/p>\n<p>Desde lo profundo te he invocado, oh Se\u00f1or; escucha mi voz. Que tus o\u00eddos est\u00e9n atentos a la voz de mi s\u00faplica. Si observas las iniquidades, oh Se\u00f1or, \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 sostenerse? Porque contigo hay perd\u00f3n misericordioso y, por tu ley, te he esperado, oh Se\u00f1or. Mi alma ha confiado en su palabra; mi alma ha esperado en el Se\u00f1or. Porque en el Se\u00f1or hay misericordia, y con \u00e9l hay abundante redenci\u00f3n. Y \u00e9l redimir\u00e1 a Israel de todas sus iniquidades.<\/p>\n<p>Gloria al Padre...<\/p>\n<p><strong>EL SALMO CIENTO CUARENTA Y DOS<\/strong><\/p>\n<p>Se\u00f1or, escucha mi oraci\u00f3n; presta o\u00eddo a mi s\u00faplica en tu verdad; esc\u00fachame en tu justicia. Y no entres en juicio con tu vista, pues ning\u00fan hombre vivo ser\u00e1 justificado. Porque el enemigo ha perseguido mi alma; ha humillado mi vida hasta la tierra. Me ha hecho habitar en tinieblas, como los que han muerto desde antiguo; y mi esp\u00edritu est\u00e1 angustiado; mi coraz\u00f3n est\u00e1 turbado dentro de m\u00ed. Recuerdo los d\u00edas antiguos, medito en todas tus obras, medito en las obras de tus manos. Extend\u00ed mis manos hacia ti; mi alma est\u00e1 ante ti como tierra sin agua. Esc\u00fachame pronto, oh Se\u00f1or, mi esp\u00edritu se ha desmayado. No apartes de m\u00ed tu rostro, no sea que sea como los que descienden al sepulcro. Hazme o\u00edr tu misericordia por la ma\u00f1ana, porque en ti he puesto mi esperanza. Hazme saber el camino por el que debo andar, porque a ti he elevado mi alma.<\/p>\n<p>L\u00edbrame de mis enemigos, oh Se\u00f1or; a ti he huido, ens\u00e9\u00f1ame a hacer tu voluntad, porque t\u00fa eres mi Dios. Tu buen esp\u00edritu me guiar\u00e1 por el camino recto; por amor a tu nombre, oh Se\u00f1or, me dar\u00e1s vida en tu justicia. Sacar\u00e1s mi alma de las tribulaciones y, en tu misericordia, destruir\u00e1s a mis enemigos. Y destruir\u00e1s todo lo que aflige mi alma, porque soy tu siervo.<\/p>\n<p>Gloria al Padre...<\/p>\n<p>Ant\u00edfona: No recuerdes, Se\u00f1or, nuestras ofensas ni las de nuestros padres, y no te vengues de nuestros pecados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Apolog\u00e9tica cat\u00f3lica 2012.<\/em><\/p>\n<p>Visite el\u00a0<a href=\"http:\/\/www.catholicapologetics.info\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Apolog\u00e9tica cat\u00f3lica<\/a>\u00a0para m\u00e1s informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para m\u00e1s oraciones cat\u00f3licas y recursos adicionales, visite la p\u00e1gina\u00a0<a href=\"https:\/\/www.ewtn.com\/catholicism\/devotions\/prayers-69\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">P\u00e1gina web de EWTN<\/a>.<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seven penitential psalms The Antiphon: Remember not, O\u2019 Lord, our offences, nor those of our parents; and take not revenge for our sins. 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