{"id":1299,"date":"2020-03-12T22:52:26","date_gmt":"2020-03-13T02:52:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.archspm.org\/who-are-the-people-of-god\/"},"modified":"2024-12-19T22:24:20","modified_gmt":"2024-12-20T03:24:20","slug":"who-are-the-people-of-god","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/who-are-the-people-of-god\/","title":{"rendered":"\u00bfQui\u00e9nes son el pueblo de Dios?"},"content":{"rendered":"<h1>\u00bfQui\u00e9nes son el pueblo de Dios?<\/h1>\n<p>El cap\u00edtulo dos de la Constituci\u00f3n dogm\u00e1tica sobre la Iglesia (Lumen Gentium) destaca una imagen b\u00edblica y patr\u00edstica de la Iglesia como Pueblo de Dios. El Padre inici\u00f3 este proceso de formaci\u00f3n con los israelitas y lo llev\u00f3 a su plenitud en la Iglesia. Una persona es iniciada en el pueblo de Dios no por nacimiento f\u00edsico, sino por un nacimiento espiritual a trav\u00e9s de la fe en Cristo y el Bautismo. El pueblo de Dios incluye a los papas, patriarcas, obispos, sacerdotes, di\u00e1conos, laicos, religiosos y religiosas, cada grupo con su misi\u00f3n y responsabilidad especiales.<\/p>\n<p>Jesucristo es la cabeza de este pueblo cuya ley es el amor a Dios y al pr\u00f3jimo. Su misi\u00f3n es ser la sal de la tierra y la luz del mundo, y una semilla de la posibilidad de unidad, esperanza, salvaci\u00f3n y santidad para la humanidad. Su destino es el Reino de Dios, ya parcialmente experimentado en la tierra y plenamente conocido en el cielo. Todo el pueblo de Dios, a trav\u00e9s de su Bautismo, participa en los oficios de Cristo como sacerdote, profeta y rey.<\/p>\n<p>Todos los bautizados participan del sacerdocio de Cristo. Esta participaci\u00f3n se denomina \u201csacerdocio com\u00fan de todos los fieles\u201d. Sus obras, oraciones, actividades familiares y matrimoniales, esfuerzos apost\u00f3licos, momentos de descanso e incluso los sufrimientos y contratiempos de la vida pueden convertirse en ofrendas espirituales agradables a Dios cuando se unen al sacrificio de Cristo. Tales actos del pueblo de Dios se convierten en formas de culto divino que, seg\u00fan su designio, santifican el mundo.<\/p>\n<p>Basado en el sacerdocio com\u00fan de todos los fieles y ordenado a su servicio est\u00e1 el sacerdocio ministerial ordenado. Este sacerdocio se confiere mediante el sacramento del Orden.<\/p>\n<p>El sacerdocio ministerial difiere en esencia del sacerdocio com\u00fan de los fieles, ya que confiere un poder sagrado para el servicio de los fieles. (CIC, n.\u00ba 1592)<\/p>\n<p>El pueblo de Dios tambi\u00e9n participa en el papel de Cristo como profeta. Esto significa tanto ense\u00f1ar como dar testimonio de la Palabra de Dios en el mundo. Un verdadero profeta, mediante la ense\u00f1anza y el buen ejemplo, lleva a otros a la fe. San Francisco de As\u00eds dijo una vez: \u201cPredica siempre. A veces, con palabras\u201d. Los sacerdotes, los laicos y los religiosos pueden colaborar en la actividad misionera y evangelizadora de la Iglesia, en el ministerio catequ\u00e9tico, en la ense\u00f1anza de la teolog\u00eda y en el uso de todas las formas de medios de comunicaci\u00f3n contempor\u00e1neos. Si bien el testimonio es esencial, debemos estar siempre atentos a las oportunidades de compartir nuestra fe verbalmente entre nosotros y con todos aquellos que a\u00fan no la profesan. Esta funci\u00f3n prof\u00e9tica se ejerce con la gu\u00eda de los obispos, a quienes Cristo ha confiado una responsabilidad especial en la ense\u00f1anza.<\/p>\n<p>El pueblo de Dios participa en la misi\u00f3n real de Cristo, que consiste en guiar a los dem\u00e1s a trav\u00e9s del servicio amoroso. Jes\u00fas no vino \u201cpara ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos\u201d (Mt 20, 28). Estamos llamados, a imitaci\u00f3n del Se\u00f1or Jes\u00fas, a ser personas que se ofrecen voluntariamente al servicio de los dem\u00e1s. Las acciones de este servicio pueden apuntar al Reino de Cristo de amor, justicia, misericordia y salvaci\u00f3n para todas las personas, culturas, gobiernos y otras estructuras de la sociedad. Tambi\u00e9n estamos llamados a una vida de servicio a la propia Iglesia. El liderazgo de servicio es una responsabilidad de todo el pueblo de Dios dentro de sus diferentes roles y responsabilidades. Los obispos tienen una responsabilidad particular de liderazgo y gobierno en la Iglesia.<\/p>\n<p>\u201cLos fieles laicos pueden cooperar en el ejercicio de este poder...\u201d. La Iglesia prev\u00e9 su presencia en consejos particulares, s\u00ednodos diocesanos, consejos pastorales; el ejercicio del cuidado pastoral de una parroquia, la colaboraci\u00f3n en comisiones financieras y la participaci\u00f3n en tribunales eclesi\u00e1sticos, etc. (CIC, n.\u00ba 911, citando el C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico, can. 129 \u00a72).<\/p>\n<p>Puede leer m\u00e1s sobre el Catecismo Cat\u00f3lico para Adultos de los Estados Unidos, solicitar su propio ejemplar o leer preguntas al respecto en el\u00a0<a href=\"http:\/\/usccb.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sitio web de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos<\/a>.<\/p>\n<p><em>Copyright \u00a9 2006, United States Conference of Catholic Bishops, Washington, D.C. Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta obra puede ser reproducida o transmitida de ninguna forma o por ning\u00fan medio, electr\u00f3nico o mec\u00e1nico, incluyendo fotocopia, grabaci\u00f3n o por cualquier sistema de almacenamiento y recuperaci\u00f3n de informaci\u00f3n, sin el permiso por escrito del titular de los derechos de autor.<\/em><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Who are the People of God? Chapter two of the Dogmatic Constitution on the Church (Lumen Gentium) gives prominence to a scriptural and patristic image of the Church as the People of God. The Father began this formation process with the Israelites and brought it to fulfillment in the Church. A person is initiated into [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6955,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-1299","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1299","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1299"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1299\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6955"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1299"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}