{"id":1313,"date":"2020-04-20T18:46:39","date_gmt":"2020-04-20T22:46:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.archspm.org\/what-is-the-eucharist\/"},"modified":"2025-03-28T15:07:42","modified_gmt":"2025-03-28T19:07:42","slug":"what-is-the-eucharist","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/what-is-the-eucharist\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 es la Eucarist\u00eda?"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"entry-title\">\u00bfQu\u00e9 (o mejor dicho, qui\u00e9n) es la Eucarist\u00eda?<\/h1>\n<p>Los or\u00edgenes de la Eucarist\u00eda se remontan a la \u00daltima Cena que Jes\u00fas comparti\u00f3 con sus ap\u00f3stoles. \u201cPara dejarles una prenda de este amor, para no separarse nunca de los suyos y para hacerlos part\u00edcipes de su Pascua, instituy\u00f3 la Eucarist\u00eda como memorial de su muerte y resurrecci\u00f3n, y mand\u00f3 a sus ap\u00f3stoles que la celebraran hasta su regreso; \u2018con ello los constituy\u00f3 sacerdotes del Nuevo Testamento\u2019\u201d (CIC, n.\u00ba 1337, citando el Concilio de Trento: DS 1740).<\/p>\n<p>Tan rico es este misterio que contamos con diversos t\u00e9rminos para iluminar su gracia salvadora: el Partimiento del Pan; la Cena del Se\u00f1or; la Asamblea Eucar\u00edstica; el Memorial de la Pasi\u00f3n, Muerte y Resurrecci\u00f3n de Cristo; el Santo Sacrificio de la Misa, la Santa y Divina Liturgia; la Liturgia Eucar\u00edstica; la Sagrada Comuni\u00f3n; y la Santa Misa (cf. CIC, n\u00fams. 1328-1332).<\/p>\n<p>El uso del pan y el vino en el culto ya se encuentra en los primeros tiempos de la historia del pueblo de Dios. En el Antiguo Testamento, el pan y el vino se consideran dones de Dios, a quien se le rinden alabanzas y acciones de gracias a cambio de estas bendiciones y de otras manifestaciones de su cuidado y gracia. La historia del sacerdote Melquisedec, quien ofreci\u00f3 un sacrificio de pan y vino por la victoria de Abraham, es un ejemplo de ello (cf. Gn 14, 18). La cosecha de nuevos corderos era tambi\u00e9n un momento para el sacrificio de un cordero, a fin de mostrar gratitud a Dios por el nuevo reba\u00f1o y su contribuci\u00f3n al bienestar de la familia y la tribu.<\/p>\n<p>Estos antiguos rituales adquirieron un significado hist\u00f3rico con el \u00c9xodo del pueblo de Dios. Se unieron en la Cena de la Pascua como se\u00f1al de la liberaci\u00f3n de los israelitas de la esclavitud en Egipto por parte de Dios, como garant\u00eda de su fidelidad a sus promesas y, finalmente, como se\u00f1al de la venida del Mes\u00edas y de los tiempos mesi\u00e1nicos. Cada familia compart\u00eda el cordero que hab\u00eda sido sacrificado y el pan sobre el cual se hab\u00eda pronunciado una bendici\u00f3n. Tambi\u00e9n beb\u00edan de una copa de vino sobre la cual se hab\u00eda pronunciado una bendici\u00f3n similar.<\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas instituy\u00f3 la Eucarist\u00eda, dio un sentido definitivo a la bendici\u00f3n del pan y del vino y al sacrificio del cordero. Los Evangelios narran acontecimientos que anticipaban la Eucarist\u00eda. El milagro de los panes y los peces, relatado en los cuatro Evangelios, prefiguraba la abundancia \u00fanica de la Eucarist\u00eda. El milagro de convertir el agua en vino en las bodas de Can\u00e1 manifestaba la gloria divina de Jes\u00fas y el banquete nupcial celestial en el que participamos en cada Eucarist\u00eda.<\/p>\n<p>En su di\u00e1logo con la gente de Cafarna\u00fam, Cristo aprovech\u00f3 el milagro de la multiplicaci\u00f3n de los panes para describirse a s\u00ed mismo como el Pan de Vida: \u201cYo soy el pan vivo que ha bajado del cielo... Si no comen la carne del Hijo del Hombre y beben su sangre, no tienen vida en s\u00ed mismos\u201d (Jn 6, 51. 53).<\/p>\n<p>El relato de la instituci\u00f3n de la Eucarist\u00eda se encuentra en los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas, as\u00ed como en la Primera Carta de Pablo a los Corintios (v\u00e9ase Mt 26, 17-29; Mc 14, 12-25; Lc 22, 7-20; 1 Cor 11, 23-26). Jes\u00fas eligi\u00f3 la fiesta de la Pascua como el momento en el que instituir\u00eda la Eucarist\u00eda y sufrir\u00eda su muerte y resurrecci\u00f3n (cf. CIC, n\u00fams. 1339-1340). Con la instituci\u00f3n de la Eucarist\u00eda, Jes\u00fas dio a la Pascua su significado nuevo y definitivo. Se mostr\u00f3 como el Sumo Sacerdote de la Nueva Alianza, ofreci\u00e9ndose a s\u00ed mismo como sacrificio perfecto al Padre. Jes\u00fas transform\u00f3 el pan y el vino en su Cuerpo y su Sangre, ofrecidos ahora como ofrenda para la salvaci\u00f3n de todos los hombres.<\/p>\n<blockquote><p>Porque yo recib\u00ed del Se\u00f1or lo que tambi\u00e9n os he transmitido: que el Se\u00f1or Jes\u00fas, la noche en que fue entregado, tom\u00f3 pan y, despu\u00e9s de dar gracias, lo parti\u00f3 y dijo: \u201cEste es mi cuerpo, que es para vosotros. Haced esto en memoria m\u00eda\u201d. De la misma manera, despu\u00e9s de cenar, tom\u00f3 la copa, diciendo: \u201cEsta copa es la nueva alianza en mi sangre. Haced esto, cada vez que la beb\u00e1is, en memoria m\u00eda\u201d. Porque cada vez que com\u00e9is este pan y beb\u00e9is esta copa, anunci\u00e1is la muerte del Se\u00f1or hasta que \u00e9l venga. (1 Cor 11:23-26)<\/p><\/blockquote>\n<p>Con las palabras \u201cHaced esto en memoria m\u00eda\u201d, Jes\u00fas orden\u00f3 a los ap\u00f3stoles y a sus sucesores que repitieran sus gestos y palabras \u201chasta que \u00e9l vuelva\u201d. Desde los primeros tiempos, la Iglesia se ha mantenido fiel a este mandato. Especialmente el domingo, d\u00eda de la Resurrecci\u00f3n de Cristo, los fieles se han reunido para la fracci\u00f3n del pan. Esta pr\u00e1ctica se ha mantenido ininterrumpida durante dos mil a\u00f1os hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p>En el Evangelio de Juan, en lugar de un relato sobre la instituci\u00f3n de la Eucarist\u00eda, se presenta la narraci\u00f3n del lavatorio de los pies (Jn 13, 1-20) al comienzo de la \u00daltima Cena, lo cual marca el tono de un servicio humilde, ejemplificado por Cristo y cumplido en su muerte en la cruz. La Iglesia ha elegido este Evangelio para la liturgia del Jueves Santo, destacando la ense\u00f1anza de Cristo: \u201cSi yo, pues, el Se\u00f1or y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros tambi\u00e9n deb\u00e9is lavaros los pies los unos a los otros. Os he dado un ejemplo para que, como yo he hecho con vosotros, tambi\u00e9n vosotros hag\u00e1is\u201d (Jn 13, 14-15).<\/p>\n<p>El discurso de Cristo durante la \u00daltima Cena (Jn 14, 1\u201317, 26) refleja temas eucar\u00edsticos como el amor divino, una uni\u00f3n con Cristo tan \u00edntima como la que existe entre un sarmiento y la vid, y una oraci\u00f3n sacerdotal por los ap\u00f3stoles y por aquellos que creer\u00edan a trav\u00e9s de ellos.<\/p>\n<p>Puede leer m\u00e1s en\u00a0<em>Catecismo Cat\u00f3lico de los Estados Unidos para Adultos<\/em>pida su propio ejemplar o lea preguntas sobre \u00e9l en el\u00a0<a href=\"http:\/\/usccb.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Sitio web de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos<\/a>.<\/p>\n<p><em>Copyright \u00a9 2006, United States Conference of Catholic Bishops, Washington, D.C. Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta obra puede ser reproducida o transmitida de ninguna forma o por ning\u00fan medio, electr\u00f3nico o mec\u00e1nico, incluyendo fotocopia, grabaci\u00f3n o por cualquier sistema de almacenamiento y recuperaci\u00f3n de informaci\u00f3n, sin el permiso por escrito del titular de los derechos de autor.<\/em><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>What (or should we say, Who) is the Eucharist? The origins of the Eucharist are found in the Last Supper that Jesus shared with his Apostles. \u201cIn order to leave them a pledge of this love, in order never to depart from his own and to make them sharers in his Passover, he instituted the [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6955,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-1313","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1313","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1313"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1313\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6955"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1313"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}