{"id":1335,"date":"2020-04-21T18:51:19","date_gmt":"2020-04-21T22:51:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.archspm.org\/what-are-the-basic-elements-of-christian-morality\/"},"modified":"2020-04-21T18:51:19","modified_gmt":"2020-04-21T22:51:19","slug":"what-are-the-basic-elements-of-christian-morality","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/what-are-the-basic-elements-of-christian-morality\/","title":{"rendered":"\u00bfCu\u00e1les son los elementos b\u00e1sicos de la moral cristiana?"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"entry-title\">\u00bfCu\u00e1les son los elementos b\u00e1sicos de la moral cristiana?<\/h1>\n<p>El principio m\u00e1s b\u00e1sico de la vida moral cristiana es la conciencia de que cada persona tiene la dignidad de haber sido creada a imagen y semejanza de Dios. \u00c9l nos ha dado un alma inmortal y, a trav\u00e9s de los dones de la inteligencia y la raz\u00f3n, nos permite comprender el orden de las cosas establecido en su creaci\u00f3n. Dios tambi\u00e9n nos ha dado libre albedr\u00edo para buscar y amar lo que es verdadero, bueno y bello. Lamentablemente, debido a la Ca\u00edda, tambi\u00e9n sufrimos el impacto del Pecado Original, que oscurece nuestras mentes, debilita nuestra voluntad y nos inclina al pecado. El bautismo nos libera del Pecado Original, pero no de sus efectos, especialmente la inclinaci\u00f3n al pecado, la concupiscencia. Por lo tanto, dentro de nosotros existe tanto el poderoso impulso hacia el bien, porque estamos hechos a imagen y semejanza de Dios, como los impulsos m\u00e1s oscuros hacia el mal, debido a los efectos del Pecado Original.<\/p>\n<p>Pero siempre debemos recordar que la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo nos ofrecen una nueva vida en el Esp\u00edritu, cuya gracia salvadora nos libera del pecado y sana el da\u00f1o que este causa en nosotros. Por eso hablamos del valor, la dignidad y el objetivo de la vida humana, incluso con sus imperfecciones y dificultades. La vida humana, como profunda unidad de las dimensiones f\u00edsica y espiritual, es sagrada. Se distingue de todas las dem\u00e1s formas de vida, ya que solo ella est\u00e1 impresa con la imagen misma de su Creador.<\/p>\n<p>El segundo elemento de la vida en Cristo es el ejercicio responsable de la libertad. Sin libertad, no podemos hablar con sentido de moralidad o responsabilidad moral. La libertad humana es m\u00e1s que la capacidad de elegir entre una cosa y otra. Es el poder que Dios nos ha dado para convertirnos en lo que \u00c9l nos cre\u00f3 para ser y as\u00ed compartir la uni\u00f3n eterna con \u00c9l. Esto sucede cuando elegimos constantemente caminos que est\u00e1n en armon\u00eda con el plan de Dios. La moralidad cristiana y la ley de Dios no son arbitrarias, sino que nos han sido dadas espec\u00edficamente para nuestra felicidad. Dios nos dio inteligencia y la capacidad de actuar libremente. En \u00faltima instancia, la libertad humana reside en nuestra libre decisi\u00f3n de decir \u201cs\u00ed\u201d a Dios. Por el contrario, muchas personas hoy en d\u00eda entienden la libertad humana simplemente como la capacidad de tomar una decisi\u00f3n, sin una norma objetiva o un bien como objetivo.<\/p>\n<p>Una tendencia opuesta a la que considera que el acto de elegir es el n\u00facleo de la libertad humana es la que niega que seamos libres en absoluto. Algunos creen que, debido a fuerzas externas, compulsiones internas, presiones sociales, experiencias infantiles o la composici\u00f3n gen\u00e9tica, nuestro comportamiento ya est\u00e1 determinado y no somos verdaderamente libres. Aunque reconocemos que \u201cla imputabilidad o responsabilidad de una acci\u00f3n puede verse disminuida o anulada por la ignorancia, la coacci\u00f3n, el miedo y otros factores psicol\u00f3gicos o sociales\u201d (CIC, n.\u00ba 1746), normalmente seguimos siendo libres y responsables de nuestras acciones. Nuestra libertad puede ser limitada, pero no por ello deja de ser real.<\/p>\n<p>La mejor manera de crecer en libertad es realizar buenas acciones. Las buenas acciones nos ayudan a ser libres y a desarrollar buenos h\u00e1bitos. El camino hacia la p\u00e9rdida de la libertad pasa por las malas acciones. El pecado nos convierte en esclavos del mal y reduce nuestra capacidad de ser libres. La libertad proviene de ser moral. La esclavitud al pecado surge de ser inmoral.<\/p>\n<p>Puede leer m\u00e1s en\u00a0<em>Catecismo Cat\u00f3lico de los Estados Unidos para Adultos<\/em>pida su propio ejemplar o lea preguntas sobre \u00e9l en el\u00a0<a href=\"http:\/\/usccb.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Sitio web de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos<\/a>.<\/p>\n<p><em>Copyright \u00a9 2006, United States Conference of Catholic Bishops, Washington, D.C. Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta obra puede ser reproducida o transmitida de ninguna forma o por ning\u00fan medio, electr\u00f3nico o mec\u00e1nico, incluyendo fotocopia, grabaci\u00f3n o por cualquier sistema de almacenamiento y recuperaci\u00f3n de informaci\u00f3n, sin el permiso por escrito del titular de los derechos de autor.<\/em><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>What are the basic elements of Christian morality? The most basic principle of the Christian moral life is the awareness that every person bears the dignity of being made in the image of God. He has given us an immortal soul and through the gifts of intelligence and reason enables us to understand the order [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6955,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-1335","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1335","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1335"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1335\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6955"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1335"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}