{"id":1349,"date":"2020-05-05T03:06:09","date_gmt":"2020-05-05T07:06:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.archspm.org\/what-is-virtue-why-is-it-important-in-the-christian-life\/"},"modified":"2020-05-05T03:06:09","modified_gmt":"2020-05-05T07:06:09","slug":"what-is-virtue-why-is-it-important-in-the-christian-life","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/what-is-virtue-why-is-it-important-in-the-christian-life\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 es la virtud? \u00bfPor qu\u00e9 es importante en la vida cristiana?"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"entry-title\">\u00bfQu\u00e9 es la virtud? \u00bfPor qu\u00e9 es importante en la vida cristiana?<\/h1>\n<div class=\"entry-content\">\n<div>\n<p>La vida moral cristiana es aquella que busca cultivar y practicar la virtud. \u201cLa virtud es una disposici\u00f3n habitual y firme a hacer el bien. Permite a la persona no solo realizar buenas obras, sino dar lo mejor de s\u00ed misma\u201d (CIC, n.\u00ba 1803). Una vida moral eficaz exige la pr\u00e1ctica tanto de las virtudes humanas como de las teologales.<\/p>\n<p>Las virtudes humanas forman el alma con los h\u00e1bitos de la mente y la voluntad que sustentan el comportamiento moral, controlan las pasiones y evitan el pecado. Las virtudes gu\u00edan nuestra conducta seg\u00fan los dictados de la fe y la raz\u00f3n, conduci\u00e9ndonos hacia la libertad basada en el autocontrol y hacia la alegr\u00eda de llevar una vida moralmente buena. La compasi\u00f3n, la responsabilidad, el sentido del deber, la autodisciplina y el autocontrol, la honestidad, la lealtad, la amistad, el valor y la perseverancia son ejemplos de virtudes deseables para mantener una vida moral. Hist\u00f3ricamente, agrupamos las virtudes humanas en torno a lo que se conoce como las virtudes cardinales.<\/p>\n<p>Este t\u00e9rmino proviene de la palabra latina\u00a0<em>cardo\u00a0<\/em>que significa \u201ceje\u201d. Todas las virtudes est\u00e1n relacionadas con una de las virtudes cardinales o se articulan en torno a ella. Las cuatro virtudes cardinales son la prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza.<\/p>\n<p>Hay varias formas en las que adquirimos las virtudes humanas. Se adquieren mediante la repetici\u00f3n frecuente de actos virtuosos que establecen un patr\u00f3n de comportamiento virtuoso. Existe una relaci\u00f3n rec\u00edproca entre la virtud y los actos, ya que la virtud, como realidad interna, nos dispone a actuar externamente de manera moralmente buena. Sin embargo, es al realizar actos buenos en la vida concreta cuando la virtud que hay en nosotros se fortalece y crece.<\/p>\n<p>Las virtudes humanas tambi\u00e9n se adquieren al observarlas en el buen ejemplo de los dem\u00e1s y mediante la educaci\u00f3n sobre su valor y los m\u00e9todos para cultivarlas. Las historias que nos inspiran a desear tales virtudes contribuyen a su crecimiento en nosotros. Se obtienen mediante una fuerte voluntad de alcanzar esos ideales. Adem\u00e1s, se nos ofrece la gracia de Dios para purificar y fortalecer nuestras virtudes humanas, ya que nuestro crecimiento en la virtud puede verse obstaculizado por la realidad del pecado. Especialmente a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n y los sacramentos, nos abrimos a los dones del Esp\u00edritu Santo y a la gracia de Dios como otra forma de crecer en la virtud.<\/p>\n<p>Las virtudes teologales de la fe, la esperanza y la caridad (amor) son aquellas que se relacionan directamente con Dios. No se adquieren mediante el esfuerzo humano, sino que, a partir del Bautismo, nos son infundidas como dones de Dios. Nos disponen a vivir en relaci\u00f3n con la Sant\u00edsima Trinidad. La fe, la esperanza y la caridad influyen en las virtudes humanas, aumentando su estabilidad y fortaleza en nuestras vidas.<\/p>\n<p>Cada uno de los Diez Mandamientos proh\u00edbe ciertos pecados, pero tambi\u00e9n se\u00f1ala las virtudes que nos ayudar\u00e1n a evitarlos. Virtudes como la generosidad, la pobreza de esp\u00edritu, la mansedumbre, la pureza de coraz\u00f3n, la templanza y la fortaleza nos ayudan a superar y evitar lo que se conoce como los siete pecados capitales \u2014orgullo, avaricia o codicia, envidia, ira, lujuria, gula y pereza o holgazaner\u00eda\u2014, que son aquellos pecados que engendran otros pecados y vicios.<\/p>\n<p>El crecimiento en la virtud es un objetivo importante para todo cristiano, ya que las virtudes desempe\u00f1an un papel fundamental en la vida moral cristiana.<\/p>\n<p>Puede leer m\u00e1s en\u00a0<em>Catecismo Cat\u00f3lico de los Estados Unidos para Adultos<\/em>pida su propio ejemplar o lea preguntas sobre \u00e9l en el\u00a0<a href=\"http:\/\/usccb.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Sitio web de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos<\/a>.<\/p>\n<p><em>Copyright \u00a9 2006, United States Conference of Catholic Bishops, Washington, D.C. Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta obra puede ser reproducida o transmitida de ninguna forma o por ning\u00fan medio, electr\u00f3nico o mec\u00e1nico, incluyendo fotocopia, grabaci\u00f3n o por cualquier sistema de almacenamiento y recuperaci\u00f3n de informaci\u00f3n, sin el permiso por escrito del titular de los derechos de autor.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>What is virtue? Why is it important in the Christian life? The Christian moral life is one that seeks to cultivate and practice virtue. \u201cA virtue is an habitual and firm disposition to do the good. It allows the person not only to perform good acts, but to give the best of himself\u201d (CCC, no. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6955,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-1349","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1349","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1349"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1349\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6955"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1349"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}