{"id":1366,"date":"2020-05-12T18:00:13","date_gmt":"2020-05-12T22:00:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.archspm.org\/what-happens-during-the-communion-rite\/"},"modified":"2024-12-19T22:24:20","modified_gmt":"2024-12-20T03:24:20","slug":"what-happens-during-the-communion-rite","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/what-happens-during-the-communion-rite\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 ocurre durante el rito de la Comuni\u00f3n?"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"entry-title\">\u00bfQu\u00e9 ocurre durante el rito de la Comuni\u00f3n?<\/h1>\n<div class=\"entry-content\">\n<p>Jes\u00fas dijo: \u201cYo siempre hago lo que le agrada\u201d (Juan 8:29), y eso contin\u00faa ahora en el cielo, donde Jes\u00fas intercede a la derecha del Padre. \u00c9l sigue orando a su Padre, y en la Eucarist\u00eda \u2014su presencia real\u2014 unimos nuestra oraci\u00f3n a la suya y con Jes\u00fas decimos: Padre Nuestro.<\/p>\n<p>De eso se trata el rito de la Comuni\u00f3n: unirnos lo m\u00e1s \u00edntimamente posible a Jes\u00fas. \u00bfQu\u00e9 puede haber m\u00e1s cercano que tener los mismos padres y compartir realmente el cuerpo y la sangre de alguien?<\/p>\n<p>As\u00ed como el esposo y la esposa se convierten en una sola carne en el sacramento del matrimonio, en el sacramento de la Eucarist\u00eda nos unimos en el banquete nupcial del Cordero de Dios, cuando \u00e9l toma a su esposa, la Iglesia, para s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Observe que se trata de una experiencia comunitaria. Recibir la Eucarist\u00eda no es solo algo entre Jes\u00fas y yo; es algo entre nosotros y Jes\u00fas. Me gusta el doble significado de los t\u00e9rminos \u201ccuerpo de Cristo\u201d y \u201ccomuni\u00f3n\u201d: ambos se refieren simult\u00e1neamente a la Eucarist\u00eda y a la Iglesia.<\/p>\n<p>Por eso la Iglesia cat\u00f3lica no puede ofrecer la Eucarist\u00eda a quienes no est\u00e1n unidos a nosotros. Solo quienes est\u00e1n en comuni\u00f3n con la Iglesia cat\u00f3lica reciben la comuni\u00f3n en la Iglesia cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>Aunque los protestantes, los cat\u00f3licos que no est\u00e1n en plena comuni\u00f3n y otras personas son bienvenidos a unirse a nosotros en la oraci\u00f3n, solo los cat\u00f3licos que est\u00e1n en regla reciben la Eucarist\u00eda.<\/p>\n<p>A decir verdad, ni siquiera los cat\u00f3licos en plena comuni\u00f3n y en estado de gracia est\u00e1n siempre preparados para la intimidad con el cuerpo de Cristo. Pecamos contra Dios y contra el pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p>Por lo tanto, debemos hacer las paces con ellos. Jes\u00fas dijo: \u201cSi traes tu ofrenda al altar y all\u00ed te acuerdas de que tu hermano o hermana tiene algo contra ti, deja tu ofrenda all\u00ed, ante el altar, y ve primero a reconciliarte con tu hermano o hermana, y luego vuelve y presenta tu ofrenda\u201d (Mateo 5:23-24). Este es el prop\u00f3sito del signo de la paz.<\/p>\n<p>El comportamiento ritual es moderado y modesto. Al igual que en la Eucarist\u00eda no comemos ni bebemos hasta quedar llenos y ebrios, tambi\u00e9n el signo de la paz debe ser sobrio y digno, ofrecido a unas pocas personas que se encuentran inmediatamente a nuestro alrededor. No es un momento libre para vaciar los bancos y charlar con los amigos; es un momento sagrado. Simb\u00f3licamente hacemos lo que nuestro coraz\u00f3n desea: estar en paz con Dios y con el pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p>Tampoco es un momento para pedir perd\u00f3n por los pecados, literalmente; para eso est\u00e1 el sacramento de la reconciliaci\u00f3n. A veces, nuestras ofensas contra Dios y\/o el pr\u00f3jimo son tan graves que no podemos recibir la Comuni\u00f3n sin antes confesarnos.<\/p>\n<p>E incluso despu\u00e9s de hacer las paces ritualmente, no nos atrevemos a presumir que estamos perfectamente reconciliados, por lo que a continuaci\u00f3n clamamos: \u201cCordero de Dios, ten piedad de nosotros\u201d. Al contemplar a aquel que quita los pecados del mundo, al igual que el centuri\u00f3n, sabemos que no somos dignos de que entre bajo el techo de nuestras almas. Pero \u00e9l pronuncia una palabra \u2014\u00e9l es la Palabra\u2014 y somos sanados.<\/p>\n<p>Recibir la comuni\u00f3n es la consumaci\u00f3n simb\u00f3lica de un banquete nupcial, cuando la iglesia-novia est\u00e1 tan unida a su novio divino que se vuelve como \u00e9l. San Agust\u00edn observ\u00f3 que, a diferencia de la alimentaci\u00f3n ordinaria, cuando los alimentos se asimilan en nuestro cuerpo, cuando comemos y bebemos en la Eucarist\u00eda nos transformamos en lo que recibimos: el cuerpo de Cristo.<\/p>\n<p>Una uni\u00f3n tan sagrada exige un comportamiento reverente, y la Instrucci\u00f3n General del Misal Romano pide a todos los comulgantes que hagan un signo de reverencia antes de recibir la Comuni\u00f3n. En las di\u00f3cesis de los Estados Unidos, nuestros obispos han determinado que debe ser una reverencia con la cabeza. Aunque arrodillarse, inclinarse profundamente y hacer una genuflexi\u00f3n son formas dignas de mostrar reverencia, las muestras demasiado ostentosas distraen la atenci\u00f3n de los dem\u00e1s de la Eucarist\u00eda y la dirigen hacia el comulgante, lo que puede perturbar la comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>Ya sea que se reciba en la lengua o en la mano (la elecci\u00f3n depende de cada comulgante), lo m\u00e1s importante es hacerlo con dignidad y reverencia. Digamos \u201cAm\u00e9n\u201d (no \u201c\u00a1Gracias, padre!\u201d), apart\u00e9monos y consumamos con amor al Se\u00f1or eucar\u00edstico.<\/p>\n<p>Luego, regresa a tu lugar y pasa momentos de silencio en oraci\u00f3n con aquel que ahora est\u00e1 dentro de ti de la manera m\u00e1s \u00edntima.<\/p>\n<p><em>\u00a9 2007 Rev. Thomas Margevicius<\/em><br \/>\n<em>Utilizado con autorizaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>What happens during the Communion rite? Jesus said, \u201cI always do what is pleasing to him \u201d (John 8:29), and that continues now in heaven where Jesus intercedes at the Father\u2019s right hand. He\u2019s still praying to his Father, and in the Eucharist \u2014 his real presence \u2014 we join our prayer to his and [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6955,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-1366","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1366","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1366"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1366\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6955"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1366"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}