{"id":1368,"date":"2020-05-12T18:20:53","date_gmt":"2020-05-12T22:20:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.archspm.org\/what-happens-at-the-beginning-of-mass\/"},"modified":"2020-05-12T18:20:53","modified_gmt":"2020-05-12T22:20:53","slug":"what-happens-at-the-beginning-of-mass","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/what-happens-at-the-beginning-of-mass\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 ocurre al comienzo de la misa?"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"entry-title\">\u00bfQu\u00e9 ocurre al comienzo de la misa?<\/h1>\n<div class=\"entry-content\">\n<p>Al comienzo de la misa, cuando los que participan en la procesi\u00f3n llegan al santuario, se inclinan ante el altar, incluso si el tabern\u00e1culo se encuentra en otra capilla. Y los obispos, sacerdotes y di\u00e1conos besan el altar. \u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>Esto se debe a que, seg\u00fan San Ambrosio (finales del siglo IV), el altar es un s\u00edmbolo de Cristo. La liturgia llama a Jesucristo sacerdote, v\u00edctima y altar: como Sumo Sacerdote, \u00e9l hace la ofrenda (Hebreos 5:1-10). Como V\u00edctima, \u00e9l es el que es sacrificado, el Cordero que fue inmolado (Apocalipsis 13:8).<\/p>\n<p>Pero, \u00bfpor qu\u00e9 el altar? San Pablo dice que \u201cofrecemos nuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios, nuestro culto espiritual\u201d (Romanos 12:1). Como sabemos que el Padre acepta el sacrificio de Cristo, ponemos nuestras vidas en Cristo mismo; \u00e9l es aquel a trav\u00e9s del cual sacrificamos nuestras vidas. Reverenciar el altar es reverenciar a Cristo mismo.<\/p>\n<p><strong>Saludo<\/strong><\/p>\n<p>El celebrante saluda a la asamblea con la se\u00f1al de la cruz y un texto b\u00edblico como: \u201cLa gracia y la paz de Dios nuestro Padre y del Se\u00f1or Jesucristo sean con ustedes\u201d (Tito 1:4).<\/p>\n<p>Esto es mucho m\u00e1s significativo que simplemente decir \u201cBuenos d\u00edas\u201d. Independientemente de lo mucho que el sacerdote y los feligreses se aprecien mutuamente, est\u00e1 ocurriendo algo m\u00e1s: el sacerdote est\u00e1 deseando la bendici\u00f3n de Dios a los feligreses, y estos responden no solo al hombre, sino al mismo Jesucristo.<\/p>\n<p>Por eso la traducci\u00f3n de la respuesta del pueblo es: \u201cY con tu esp\u00edritu\u201d. Cristo saluda a su esposa (la Iglesia), y la esposa saluda al esp\u00edritu de Cristo presente en el sacerdote.<\/p>\n<p><strong>Rito penitencial<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfEst\u00e1s listo para encontrarte con Jes\u00fas, que realmente viene a nosotros en la Eucarist\u00eda? A veces, yo tampoco lo estoy. Por eso solemos pedir misericordia a continuaci\u00f3n. Esto puede tomar varias formas: La m\u00e1s antigua es anterior incluso al uso del lat\u00edn en la misa: gritamos \u201cKyrie eleison\u201d, que en griego significa \u201cSe\u00f1or, ten piedad\u201d.\u201d<\/p>\n<p>El Confiteor (\u201cConfieso...\u201d) aparece por primera vez alrededor del siglo VIII. Y, en ocasiones, como en Pascua y en las misas con bautismo, renovamos nuestras promesas bautismales y sustituimos el rito penitencial por una aspersi\u00f3n con agua.<\/p>\n<p>El Gloria proviene del canto que los \u00e1ngeles entonaron al nacer Jes\u00fas (Lucas 2:4) y, originalmente, solo se utilizaba durante la temporada navide\u00f1a. Se incorpor\u00f3 a la misa durante el siglo VI. Cristo renace en cada misa que celebramos, y cantamos sus alabanzas junto con los \u00e1ngeles y los santos que lo alaban continuamente. Cada vez que rezamos la misa, nos unimos a la liturgia que ya se celebra en el cielo (Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, 1090).<\/p>\n<p><strong>Oraci\u00f3n inicial<\/strong><\/p>\n<p>La oraci\u00f3n inicial tambi\u00e9n se denomina \u201ccolecta\u201d. El sacerdote dice: \u201cOremos\u201d, y luego sigue un breve silencio. El silencio no es solo para esperar a que el monaguillo traiga el libro; se supone que cada uno de nosotros debe rezar en silencio durante ese tiempo, y despu\u00e9s de un momento el sacerdote \u201crecoge\u201d todas esas oraciones silenciosas en la oraci\u00f3n inicial. Cuando el sacerdote termina, todos aclamamos \u201c\u00a1Am\u00e9n!\u201d, lo que indica nuestro acuerdo con la oraci\u00f3n, y estamos listos para que Dios nos hable a continuaci\u00f3n en la Liturgia de la Palabra.<\/p>\n<p>Para leer sobre las otras partes de la misa y lo que sucede en ellas, y por qu\u00e9, consulta los dem\u00e1s art\u00edculos de esta serie en la secci\u00f3n \u00abContenido relacionado\u00bb que aparece a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Acerca del padre Tom Margevicius<\/strong><\/p>\n<p>El padre Tom Margevi\u010dius trabaj\u00f3 para el Departamento de Recursos Naturales de Ohio antes de unirse a los Equipos Nacionales de Evangelizaci\u00f3n (NET) y trabajar para St. Paul's Outreach en las Ciudades Gemelas. Es profesor a tiempo completo en el Seminario de San Pablo. Ha prestado servicio en las parroquias de Nativity en St. Paul y St. John the Baptist en Dayton, y actualmente tambi\u00e9n es p\u00e1rroco de Our Lady of Mt. Carmel en el noreste de Minneapolis, donde celebra los sacramentos en lenguaje de se\u00f1as para personas con discapacidad auditiva.<\/p>\n<p><em>\u00a9 2007 Rev. Thomas Margevicius<\/em><br \/>\n<em>Utilizado con autorizaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>What happens at the beginning of Mass? At the start of Mass, when those processing in reach the sanctuary, they bow to the altar, even if the tabernacle is in a different chapel. And bishops, priests and deacons kiss the altar. Why? That\u2019s because according to St. Ambrose (late 300s) the altar is a symbol [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6955,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-1368","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1368","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1368"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1368\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6955"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1368"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}