{"id":971,"date":"2018-12-17T14:36:04","date_gmt":"2018-12-17T19:36:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.archspm.org\/faq\/"},"modified":"2025-03-28T15:04:25","modified_gmt":"2025-03-28T19:04:25","slug":"faq","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/faq\/","title":{"rendered":"PREGUNTAS FRECUENTES"},"content":{"rendered":"<h3>\u00bfCu\u00e1les son las normas de penitencia, ayuno y abstinencia durante la Cuaresma?<\/h3>\n<p><strong><em><b><i>D\u00edas penitenciales<\/i><\/b><\/em><\/strong> - La Iglesia universal observa d\u00edas obligatorios de penitencia durante el tiempo de Cuaresma, que comienza el Mi\u00e9rcoles de Ceniza y contin\u00faa hasta la Misa vespertina de la Cena del Se\u00f1or. Adem\u00e1s, se anima a los cat\u00f3licos a hacer alguna forma de penitencia los viernes no cuaresmales del a\u00f1o, adem\u00e1s de cualquier otra ocasi\u00f3n penitencial especial. El objetivo de estas penitencias es la conversi\u00f3n de nuestros corazones, que se manifiesta exteriormente. \"La conversi\u00f3n interior se expresa en signos visibles, gestos y obras de penitencia\", leemos en el Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica (CIC) #1430. Estas penitencias nos ayudan a arrepentirnos y a reorientar nuestra vida hacia Dios y alejarnos del pecado que hiere nuestra naturaleza (CIC #1430-1439).<\/p>\n<p><strong><em><b><i>Abstinencia<\/i><\/b><\/em><\/strong> - Los cat\u00f3licos mayores de 14 a\u00f1os deben abstenerse de comer carne y aves el Mi\u00e9rcoles de Ceniza, el Viernes Santo y todos los viernes de Cuaresma. La abstinencia no es obligatoria los viernes no cuaresmales, pero debe observarse otra forma de penitencia.<\/p>\n<p><strong><em><b><i>Ayuno<\/i><\/b><\/em><\/strong> - Los cat\u00f3licos de entre 18 y 59 a\u00f1os, ambos inclusive, deben ayunar el Mi\u00e9rcoles de Ceniza y el Viernes Santo. En estos d\u00edas se permite una comida completa. Si es necesario para mantener la salud, tambi\u00e9n se pueden hacer dos comidas m\u00e1s peque\u00f1as en esos d\u00edas, pero la cantidad de esas comidas m\u00e1s peque\u00f1as debe ser inferior a la de una comida completa normal. No est\u00e1 permitido comer entre comidas. Los l\u00edquidos, sin embargo, est\u00e1n permitidos, incluidos la leche y los zumos de fruta.<\/p>\n<p><strong><em><b><i>Sacramento de la Confesi\u00f3n<\/i><\/b><\/em><\/strong>- Todos los fieles que han alcanzado la edad de la raz\u00f3n (aproximadamente siete a\u00f1os) est\u00e1n obligados a confesar sus pecados graves al menos una vez al a\u00f1o. La Cuaresma es un tiempo ideal para ello. Los que saben que han cometido un pecado mortal no pueden recibir la Sagrada Comuni\u00f3n hasta que no se hayan confesado sacramentalmente (CIC #1457). Se recomienda a todos la confesi\u00f3n frecuente, incluso de los pecados veniales (CIC #1458).<\/p>\n<p><strong><em><b><i>Otras celebraciones cuaresmales<\/i><\/b><\/em><\/strong> - Excepto en los d\u00edas de solemnidad (por ejemplo, el 19 de marzo, d\u00eda de San Jos\u00e9, y el 25 de marzo, d\u00eda de la Anunciaci\u00f3n), cada d\u00eda de la semana de Cuaresma es un d\u00eda de penitencia y debe estar marcado por la oraci\u00f3n y las pr\u00e1cticas espirituales, que pueden incluir la misa diaria, m\u00e1s tiempo de oraci\u00f3n personal o de estudio, ayuno o abstinencia autoimpuestos, obras de caridad, donaciones a organizaciones ben\u00e9ficas que ayudan a los pobres, rezo del V\u00eda Crucis o del rosario, asistencia a retiros o misiones parroquiales, etc.<\/p>\n<hr \/>\n<h3>\u00bfC\u00f3mo se prepara una parroquia para que el Arzobispo u Obispo celebre la Misa?<\/h3>\n<p>Consulte esta p\u00e1gina web: <a href=\"https:\/\/www.archspm.org\/es\/bishopsrequest\/\">https:\/\/www.archspm.org\/bishopsrequest\/<\/a><\/p>\n<hr \/>\n<h3>\u00bfCu\u00e1les son las directrices para los Servicios de Comuni\u00f3n?<\/h3>\n<p>Jesucristo est\u00e1 real y verdaderamente presente en la Eucarist\u00eda bajo la apariencia de pan y vino, independientemente de que la Sagrada Comuni\u00f3n se reciba dentro o fuera de la Misa. Sin embargo, el Papa San Juan Pablo II lament\u00f3 la \"incompletitud sacramental\" de los Servicios de Comuni\u00f3n (ver <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/special_features\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_20030417_ecclesia_eucharistia_en.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ecclesia de Eucharistia<\/a> #32) porque el acto de consagrar el pan y el vino no tiene lugar en estos Servicios. En consecuencia, la Iglesia prefiere que estos Servicios no se celebren con demasiada frecuencia, para que no se difumine la distinci\u00f3n entre ellos y la liturgia eucar\u00edstica completa (Misa).<\/p>\n<p>En una parroquia en la que el sacerdote no pueda celebrar Misa (puede haber enfermado repentinamente, o la parroquia puede estar esperando a su nuevo sacerdote), se anima a los feligreses a asistir a Misa en una parroquia cercana. Si deben celebrar un Servicio de Comuni\u00f3n el domingo, se utiliza el libro ritual Celebraciones dominicales en ausencia de sacerdote, preferiblemente presidido por un di\u00e1cono o un Ministro Extraordinario de la Sagrada Comuni\u00f3n laico (EMHC) especialmente formado para dirigir dicho Servicio.<\/p>\n<p>En d\u00edas laborables, las parroquias no deben programar Servicios de Comuni\u00f3n diarios regulares sin el permiso del Arzobispo, e incluso entonces, no m\u00e1s de una vez a la semana, y porque realmente no hay otra parroquia cercana que ofrezca Misa ese d\u00eda. Estos servicios deben ser dirigidos por un di\u00e1cono o un EMHC entrenado, usando el libro ritual de la Sagrada Comuni\u00f3n y el Culto de la Eucarist\u00eda fuera de la Misa.<\/p>\n<p>Los asilos de ancianos, las residencias asistidas y los hospitales pueden celebrar Servicios de Comuni\u00f3n entre semana fuera de la Misa una vez a la semana, utilizando el ritual de la Sagrada Comuni\u00f3n y el Culto de la Eucarist\u00eda fuera de la Misa o de la Pastoral de los Enfermos, seg\u00fan indiquen las circunstancias. Una vez m\u00e1s, un di\u00e1cono o un EMHC entrenado debe dirigir el servicio, y siempre con el consentimiento del capell\u00e1n cat\u00f3lico asignado a la instalaci\u00f3n.<\/p>\n<hr \/>\n<h3>\u00bfPodemos utilizar en misa hostias bajas en gluten o vino bajo en alcohol?<\/h3>\n<p>S\u00ed. El <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/cod-iuris-canonici\/eng\/documents\/cic_lib4-cann879-958_en.html#TITLE_III.\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico<\/a>El can. 924 decreta: \"El sant\u00edsimo sacrificio eucar\u00edstico debe ofrecerse con pan y con vino en el que debe mezclarse un poco de agua. El pan debe ser s\u00f3lo de trigo y reci\u00e9n hecho, para que no corra peligro de estropearse. El vino debe ser natural del fruto de la vid y no estropearse\". Un producto 100% perfectamente sin gluten no es realmente pan de trigo; un zumo de uva 100% sin alcohol no es realmente vino. Esto puede suponer un reto para los intolerantes al gluten o al alcohol. Afortunadamente, varias empresas fabrican pan de trigo con una cantidad insignificante de gluten; del mismo modo, los vinateros elaboran un producto llamado mosto con una cantidad insignificante de alcohol. Ambos est\u00e1n aprobados para su uso en misa y se pueden adquirir en tiendas cat\u00f3licas. Tenga en cuenta que la Administraci\u00f3n de Alimentos y Medicamentos permite la etiqueta \"sin gluten\" en los productos que contienen menos de 20 partes por mill\u00f3n de gluten; \u00e9stos todav\u00eda pueden ser permitidos para su uso en la Misa. Consulte la p\u00e1gina web del fabricante para estar seguro. Consulte <a href=\"https:\/\/www.usccb.org\/prayer-and-worship\/the-mass\/order-of-mass\/liturgy-of-the-eucharist\/celiac-disease-and-alcohol-intolerance\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">este recurso de la USCCB<\/a> para m\u00e1s informaci\u00f3n.<\/p>\n<hr \/>\n<h3>\u00bfC\u00f3mo debe celebrarse un matrimonio entre un cat\u00f3lico y un no cat\u00f3lico?<\/h3>\n<ul>\n<li><a href=\"http:\/\/www.christianunity.va\/content\/unitacristiani\/en\/documenti\/testo-in-inglese.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Directorio para la aplicaci\u00f3n de los principios y normas sobre ecumenismo<\/a> #158: \"A petici\u00f3n de los contrayentes, el Ordinario del lugar puede permitir que el sacerdote cat\u00f3lico invite al ministro de la parte de la otra Iglesia o Comunidad eclesial a participar en la celebraci\u00f3n del matrimonio, a leer las Escrituras, a hacer una breve exhortaci\u00f3n y a bendecir a los contrayentes.\"<\/li>\n<li>Esta \"bendici\u00f3n\" no puede ser la bendici\u00f3n nupcial, que s\u00f3lo puede impartir un sacerdote o un di\u00e1cono. Una bendici\u00f3n separada al final de la ceremonia es adecuada.<\/li>\n<li>El ministro puede leer las escrituras y hacer una reflexi\u00f3n, y puede sentarse en el santuario, separado del sacerdote\/di\u00e1cono que preside. El ministro no debe recibir los votos.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 puede hacer un sacerdote o di\u00e1cono cat\u00f3lico en un matrimonio celebrado en una Iglesia no cat\u00f3lica?<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><a href=\"http:\/\/www.christianunity.va\/content\/unitacristiani\/en\/documenti\/testo-in-inglese.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Directorio para la aplicaci\u00f3n de los principios y normas sobre ecumenismo<\/a> #157: \"Previa autorizaci\u00f3n del Ordinario del lugar, y si es invitado a ello, un sacerdote o di\u00e1cono cat\u00f3lico puede asistir o participar de alg\u00fan modo en la celebraci\u00f3n de matrimonios mixtos, en las situaciones en las que se haya concedido la dispensa de la forma can\u00f3nica. En estos casos, puede haber una sola ceremonia en la que la persona que preside recibe los votos matrimoniales. A invitaci\u00f3n de este celebrante, el sacerdote o di\u00e1cono cat\u00f3lico puede ofrecer otras oraciones apropiadas, leer de las Escrituras, dar una breve exhortaci\u00f3n y bendecir a la pareja\".<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>\u00bfSe puede celebrar la misa en un matrimonio mixto?<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>El Directorio para la aplicaci\u00f3n de los principios y normas sobre el ecumenismo #159: \"A causa de los problemas relativos a la participaci\u00f3n eucar\u00edstica que pueden surgir de la presencia de testigos e invitados no cat\u00f3licos, un matrimonio mixto celebrado seg\u00fan la forma cat\u00f3lica tiene lugar ordinariamente fuera de la liturgia eucar\u00edstica. Sin embargo, por justa causa, el Obispo diocesano puede permitir la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda. En este \u00faltimo caso, la decisi\u00f3n acerca de si la parte no cat\u00f3lica del matrimonio puede ser admitida a la comuni\u00f3n eucar\u00edstica debe tomarse seg\u00fan las normas generales existentes en la materia tanto para los cristianos orientales como para los dem\u00e1s cristianos, teniendo en cuenta la situaci\u00f3n particular de la recepci\u00f3n del sacramento del matrimonio cristiano por dos cristianos bautizados.\"<\/li>\n<\/ul>\n<hr \/>\n<h3>\u00bfCu\u00e1ndo pueden recibir los sacramentos los no cat\u00f3licos?<\/h3>\n<p>Canon 844 en el <a href=\"http:\/\/www.usccb.org\/beliefs-and-teachings\/what-we-believe\/canon-law\/index.cfm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo Can\u00f3nico<\/a> La ley lo especifica:<\/p>\n<p>\"\u00a71. Los ministros cat\u00f3licos administran l\u00edcitamente los sacramentos s\u00f3lo a los fieles cat\u00f3licos, los cuales, del mismo modo, los reciben l\u00edcitamente s\u00f3lo de ministros cat\u00f3licos, sin perjuicio de lo prescrito en los \u00a7\u00a72, 3 y 4 de este canon, y en el can. 861, \u00a72.<\/p>\n<p>\u00a72. Siempre que la necesidad lo exija o la verdadera ventaja espiritual lo sugiera, y con tal que se evite el peligro de error o de indiferentismo, se permite a los fieles cristianos para quienes sea f\u00edsica o moralmente imposible acercarse a un ministro cat\u00f3lico, recibir los sacramentos de la penitencia, de la Eucarist\u00eda y de la unci\u00f3n de los enfermos de ministros no cat\u00f3licos, en cuyas Iglesias sean v\u00e1lidos estos sacramentos.<\/p>\n<p>\u00a73. Los ministros cat\u00f3licos administran l\u00edcitamente los sacramentos de la Penitencia, de la Eucarist\u00eda y de la Unci\u00f3n de los enfermos a los miembros de las Iglesias orientales que no comulgan plenamente con la Iglesia cat\u00f3lica, si lo solicitan por s\u00ed mismos y est\u00e1n debidamente dispuestos. Esto es v\u00e1lido tambi\u00e9n para los miembros de otras Iglesias que, a juicio de la Sede Apost\u00f3lica, se encuentran en las mismas condiciones respecto a los sacramentos que estas Iglesias orientales.<\/p>\n<p>\u00a74. Si hay peligro de muerte o si, a juicio del Obispo diocesano o de la Conferencia Episcopal, urge alguna otra grave necesidad, los ministros cat\u00f3licos administran l\u00edcitamente estos mismos sacramentos tambi\u00e9n a otros cristianos que no tienen plena comuni\u00f3n con la Iglesia cat\u00f3lica, que no pueden dirigirse a un ministro de su propia comunidad y que lo buscan por su propia voluntad, siempre que manifiesten fe cat\u00f3lica respecto a estos sacramentos y est\u00e9n debidamente dispuestos.<\/p>\n<p>\u00a75. Para los casos mencionados en los \u00a7\u00a72, 3 y 4, el obispo diocesano o la conferencia episcopal no deben dictar normas generales sino despu\u00e9s de haber consultado al menos a la autoridad local competente de la Iglesia o comunidad no cat\u00f3lica interesada\".<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, v\u00e9ase <a href=\"http:\/\/www.christianunity.va\/content\/unitacristiani\/en\/documenti\/testo-in-inglese.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Directorio para la aplicaci\u00f3n de los principios y normas sobre ecumenismo<\/a> #125, 129, 130: \"Los ministros cat\u00f3licos pueden administrar leg\u00edtimamente los sacramentos de la penitencia, de la Eucarist\u00eda y de la unci\u00f3n de los enfermos a los miembros de las Iglesias orientales, que los pidan por propia voluntad y est\u00e9n debidamente dispuestos. Tambi\u00e9n en estos casos particulares debe tenerse debidamente en cuenta la disciplina de las Iglesias orientales para con sus propios fieles y evitar cualquier sugerencia de proselitismo. ... Un sacramento es un acto de Cristo y de la Iglesia por medio del Esp\u00edritu. Su celebraci\u00f3n en una comunidad concreta es el signo de la realidad de su unidad en la fe, el culto y la vida comunitaria. Adem\u00e1s de signos, los sacramentos -muy especialmente la Eucarist\u00eda- son fuentes de unidad de la comunidad cristiana y de la vida espiritual, y medios para construirlas. As\u00ed, la comuni\u00f3n eucar\u00edstica est\u00e1 inseparablemente unida a la plena comuni\u00f3n eclesial y a su expresi\u00f3n visible. Al mismo tiempo, la Iglesia cat\u00f3lica ense\u00f1a que, por el bautismo, los miembros de otras Iglesias y Comunidades eclesiales entran en una comuni\u00f3n real, aunque imperfecta, con la Iglesia cat\u00f3lica y que \"el bautismo, que constituye el v\u00ednculo sacramental de unidad existente entre todos los que por \u00e9l renacen... est\u00e1 totalmente orientado a la adquisici\u00f3n de la plenitud de vida en Cristo\". La Eucarist\u00eda es, para los bautizados, un alimento espiritual que les permite superar el pecado y vivir la vida misma de Cristo, incorporarse m\u00e1s profundamente a \u00c9l y participar m\u00e1s intensamente en toda la econom\u00eda del Misterio de Cristo. A la luz de estos dos principios fundamentales, que deben tenerse siempre en cuenta conjuntamente, la Iglesia cat\u00f3lica permite, en general, el acceso a su comuni\u00f3n eucar\u00edstica y a los sacramentos de la penitencia y de la unci\u00f3n de los enfermos, s\u00f3lo a quienes comparten su unidad en la fe, en el culto y en la vida eclesial. Por las mismas razones, reconoce tambi\u00e9n que, en determinadas circunstancias, a t\u00edtulo excepcional y bajo ciertas condiciones, se puede permitir, o incluso recomendar, el acceso a estos sacramentos a los cristianos de otras Iglesias y Comunidades eclesiales. ... En caso de peligro de muerte, los ministros cat\u00f3licos pueden administrar estos sacramentos cuando se dan las condiciones indicadas a continuaci\u00f3n. En los dem\u00e1s casos, se recomienda encarecidamente que el Obispo diocesano, teniendo en cuenta las normas que puedan haber sido establecidas al respecto por la Conferencia Episcopal o por los S\u00ednodos de las Iglesias Orientales Cat\u00f3licas, establezca normas generales para juzgar las situaciones de grave y apremiante necesidad y para verificar las condiciones que se mencionan a continuaci\u00f3n. De acuerdo con el Derecho Can\u00f3nico, estas normas generales deben establecerse s\u00f3lo despu\u00e9s de consultar al menos a la autoridad local competente de la otra Iglesia o Comunidad eclesial interesada. Los ministros cat\u00f3licos juzgar\u00e1n los casos individuales y administrar\u00e1n estos sacramentos s\u00f3lo de acuerdo con estas normas establecidas, donde existan. En caso contrario, juzgar\u00e1n seg\u00fan las normas de este Directorio. ...Las condiciones bajo las cuales un ministro cat\u00f3lico puede administrar los sacramentos de la Eucarist\u00eda, de la penitencia y de la unci\u00f3n de los enfermos a un bautizado que se encuentre en las circunstancias arriba indicadas son que la persona no pueda recurrir para el sacramento deseado a un ministro de su propia Iglesia o Comunidad eclesial, pida el sacramento por propia iniciativa, manifieste fe cat\u00f3lica en este sacramento y est\u00e9 debidamente dispuesta\".<\/p>\n<hr \/>\n<h3>\u00bfC\u00f3mo se limpian y cuidan correctamente los manteles del altar?<\/h3>\n<p>La Introducci\u00f3n General del Misal Romano #279-280 dice: \"Los vasos son limpiados por el sacerdote o por el di\u00e1cono o ac\u00f3lito despu\u00e9s de la Comuni\u00f3n o despu\u00e9s de la Misa, si es posible en una mesa lateral. Para la limpieza del c\u00e1liz se usa agua sola o vino y agua juntos, y luego lo bebe el que lo limpia. La patena suele limpiarse con el purificador. Debe prestarse atenci\u00f3n a que lo que pueda quedar de la Sangre de Cristo despu\u00e9s de su distribuci\u00f3n en la Sagrada Comuni\u00f3n se consuma inmediatamente en el altar. Si el Pan Eucar\u00edstico o cualquier part\u00edcula de \u00e9l cayera, debe recogerse con reverencia. Si se derrama la Preciosa Sangre, se lavar\u00e1 la zona donde se haya derramado y se verter\u00e1 el agua en el sacrarium. Los lienzos del altar deben limpiarse con cuidado y reverencia, al igual que los vasos de la Comuni\u00f3n, porque tanto el corporal como el purificador est\u00e1n tambi\u00e9n en contacto directo con los elementos consagrados durante la Comuni\u00f3n. Los lienzos deben ser enjuagados cuidadosamente en un recipiente separado con agua, y el agua se vierte en el sacrarium (no por el desag\u00fce regular), o en el suelo. Si la Preciosa Sangre se derrama sobre el mantel del altar mayor, se limpiar\u00e1 del mismo modo. A continuaci\u00f3n, los lienzos se cuelgan para que se sequen. Despu\u00e9s de esta limpieza preliminar, se lavan por separado de la manera habitual, a mano o a m\u00e1quina. Los pa\u00f1os que se utilicen para limpiar la Sangre Preciosa derramada se limpiar\u00e1n del mismo modo que los manteles del altar.\"<\/p>\n<p>La USCCB dio directrices adicionales para el cuidado y la limpieza de los manteles de altar: \"En los \u00faltimos a\u00f1os, el Secretariado para la Liturgia ha recibido muchas preguntas sobre el cuidado y la limpieza de los manteles del altar. El siguiente art\u00edculo, aprobado por el Comit\u00e9 para la Liturgia en su reuni\u00f3n del 19 de marzo de 2001, se ofrece para informaci\u00f3n de los encargados del cuidado de los manteles de altar.<\/p>\n<p>\"Todo lo que se destina al uso en la liturgia adquiere un cierto car\u00e1cter sagrado, tanto por la bendici\u00f3n que recibe como por las funciones sagradas que cumple. As\u00ed, los manteles que se usan en el altar en el curso de la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica deben ser tratados con el cuidado y el respeto debidos a las cosas que se emplean en la preparaci\u00f3n y celebraci\u00f3n de los sagrados misterios\". Esta breve declaraci\u00f3n reflexiona sobre la importancia de cuidar reverentemente los manteles del altar que, por su uso en la liturgia, merecen un respeto especial. Estos manteles deben ser \"bellos y finamente confeccionados, aunque debe evitarse la mera fastuosidad y ostentaci\u00f3n\". Los pa\u00f1os de altar, los corporales, los purificadores, las toallas de lavabo y los palios deben ser de tela absorbente y nunca de papel. Los manteles de altar se bendicen adecuadamente seg\u00fan el Orden para la bendici\u00f3n de los objetos de uso lit\u00fargico. La bendici\u00f3n de varios de estos art\u00edculos de uso lit\u00fargico puede tener lugar \"dentro de la Misa o en una celebraci\u00f3n separada en la que deben participar los fieles\".<\/p>\n<p>\"<strong>Manteles de altar.<\/strong> As\u00ed como el altar es para nosotros un signo de Cristo, la piedra viva, los manteles del altar se usan \"por reverencia para la celebraci\u00f3n del memorial del Se\u00f1or y el banquete que nos da su cuerpo y su sangre\". Por su belleza y forma, a\u00f1aden dignidad al altar, del mismo modo que las vestiduras ornamentan solemnemente a los sacerdotes y ministros sagrados. Sin embargo, estos pa\u00f1os cumplen tambi\u00e9n una funci\u00f3n pr\u00e1ctica, al absorber lo que pueda derramarse de la Preciosa Sangre o de otros elementos sacramentales. Por lo tanto, el material de los manteles de altar debe ser absorbente y f\u00e1cil de lavar. Aunque puede haber varios pa\u00f1os de altar en forma de cortinas o incluso frontales, su forma, tama\u00f1o y decoraci\u00f3n deben estar en consonancia con el dise\u00f1o del altar. A menos que los manteles del altar hayan sido manchados con la Preciosa Sangre, no es necesario que se limpien en el sacrario. Sin embargo, se debe tener cuidado de que se utilicen m\u00e9todos de limpieza adecuados para preservar la belleza y la vida del mantel del altar. Es conveniente que quienes cuidan los vasos sagrados, los pa\u00f1os y otros instrumentos de la liturgia acompa\u00f1en su trabajo con la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>\"<strong>Cabos.<\/strong> Los vasos sagrados que contienen el Cuerpo y la Sangre del Se\u00f1or se colocan siempre sobre un corporal. El di\u00e1cono u otro ministro extiende el corporal durante la preparaci\u00f3n de las ofrendas y del altar. Cuando los concelebrantes reciben la Eucarist\u00eda desde el altar, se coloca un corporal debajo de todos los c\u00e1lices o patenas. Por \u00faltimo, es conveniente que se utilice un corporal en una mesa auxiliar, y se coloque debajo de los vasos sagrados que se han dejado para ser purificados despu\u00e9s de la Misa. Dado que una de las finalidades del corporal es contener las peque\u00f1as part\u00edculas de la hostia consagrada que puedan quedar al final de la Misa, debe tenerse cuidado de que el traspaso de las hostias consagradas entre los vasos sagrados se haga siempre sobre un corporal. El corporal debe ser de color blanco y de dimensiones suficientes para que sobre \u00e9l puedan colocarse completamente, al menos, el c\u00e1liz principal y la patena. Cuando sea necesario, se puede utilizar m\u00e1s de un corporal. El material de los corporales debe ser absorbente y f\u00e1cil de lavar. Cualquier part\u00edcula aparente del pan consagrado que permanezca en el corporal despu\u00e9s de la distribuci\u00f3n de la Sagrada Comuni\u00f3n debe ser consumida en el curso de la purificaci\u00f3n de los vasos sagrados. Cuando se limpien los corporales, se enjuagar\u00e1n primero en un sacrarium y s\u00f3lo despu\u00e9s se lavar\u00e1n con jabones de lavander\u00eda de la manera acostumbrada. Los corporales deben plancharse de tal manera que su caracter\u00edstica forma de doblarse ayude a contener las peque\u00f1as part\u00edculas de la hostia consagrada que puedan quedar al final de la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica.<\/p>\n<p>\"<strong>Purificadores.<\/strong> Los purificadores se llevan habitualmente al altar con los c\u00e1lices y se utilizan para limpiar la Preciosa Sangre del labio del c\u00e1liz y para purificar los vasos sagrados. Deben ser de color blanco. Cada vez que la Preciosa Sangre se distribuye desde el c\u00e1liz, se vierte en vasos auxiliares o incluso se derrama accidentalmente, se deben utilizar purificadores para absorber el derrame. El material de los purificadores debe ser absorbente y f\u00e1cil de lavar. Nunca deben ser de papel ni de ning\u00fan otro material desechable. Debido a su funci\u00f3n, los purificadores se manchan regularmente con la Preciosa Sangre. Por lo tanto, es esencial que primero se limpien en un sacrarium y s\u00f3lo despu\u00e9s se laven con jabones de lavander\u00eda de la manera acostumbrada. Los purificadores deben plancharse de tal manera que puedan utilizarse f\u00e1cilmente para limpiar el labio del c\u00e1liz.<\/p>\n<p>\"<strong>Toallas Lavabo.<\/strong> El Orden de la Misa exige el lavado de las manos (lavabo) del sacerdote celebrante durante la preparaci\u00f3n de las ofrendas y del altar. Puesto que son sus manos y no s\u00f3lo sus dedos (como en el antiguo Orden de la Misa) los que se lavan en el lavabo, la toalla del lavabo debe ser de tama\u00f1o adecuado y suficientemente absorbente para secar sus manos. No se prescribe ni el color ni el material de la toalla de lavabo, aunque deben hacerse esfuerzos para evitar la apariencia de un \"pa\u00f1o de cocina\", \"toalla de ba\u00f1o\" u otro pa\u00f1o con un uso puramente secular.<\/p>\n<p>\"<strong>Otros pa\u00f1os.<\/strong> Tambi\u00e9n se pueden utilizar otros pa\u00f1os en misa. A <strong>pall<\/strong> pueden usarse para cubrir el c\u00e1liz en la Misa con el fin de proteger la Preciosa Sangre de insectos u otros objetos extra\u00f1os. Para que los palios se mantengan inmaculadamente limpios, deben estar hechos con cubiertas removibles de un material digno que pueda lavarse f\u00e1cilmente en el sacrarium y luego lavarse. <strong>Velos de c\u00e1liz<\/strong> bien del color del d\u00eda, o bien blanco, para cubrir el c\u00e1liz antes de prepararlo y despu\u00e9s de purificarlo.<\/p>\n<p>\"<strong>Eliminaci\u00f3n de manteles de altar usados.<\/strong> En consonancia con la eliminaci\u00f3n de todas las cosas bendecidas para su uso en la liturgia, es conveniente que los manteles del altar, que muestren signos de desgaste y ya no se puedan utilizar, se eliminen normalmente enterr\u00e1ndolos o quem\u00e1ndolos.<\/p>\n<p>\"<strong>Conclusi\u00f3n.<\/strong> El modo en que tratamos las cosas sagradas (incluso las de menor importancia que el c\u00e1liz, la patena, el mobiliario lit\u00fargico, etc.) favorece y expresa nuestra apertura a las gracias que Dios concede a su Iglesia en cada celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda. As\u00ed, mediante el cuidado diligente de los manteles del altar, la Iglesia expresa su alegr\u00eda por los dones inestimables que recibe del altar de Cristo\".<\/p>\n<hr \/>\n<h3>\u00bfQui\u00e9n est\u00e1 suficientemente enfermo para recibir el Sacramento de la Unci\u00f3n de los Enfermos?<\/h3>\n<p>El Concilio Vaticano II <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19631204_sacrosanctum-concilium_en.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Constituci\u00f3n sobre la Sagrada Liturgia<\/a> #73 dirige, \"'Extrema unci\u00f3n,' que tambi\u00e9n y m\u00e1s apropiadamente puede ser llamada 'Unci\u00f3n de los Enfermos,' no es un Sacramento s\u00f3lo para aquellos que est\u00e1n al borde de la muerte.\" El <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/cod-iuris-canonici\/eng\/documents\/cic_lib4-cann998-1165_en.html#CHAPTER_III.\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico<\/a> c. 1004 especifica: \"La unci\u00f3n de los enfermos puede administrarse a un fiel que, habiendo alcanzado el uso de raz\u00f3n, comienza a estar en peligro por enfermedad o vejez. Este sacramento puede repetirse si el enfermo, habi\u00e9ndose recuperado, vuelve a estar gravemente enfermo o si el estado se agrava durante la misma enfermedad.\" Adem\u00e1s, la Introducci\u00f3n General a la Pastoral de los Enfermos #8 ordena: \"Un juicio prudente o razonablemente seguro, sin escr\u00fapulos, es suficiente para decidir sobre la gravedad de una enfermedad.\" Una nota a pie de p\u00e1gina explica que, en lugar de llamar \"peligrosa\" o \"arriesgada\" a una enfermedad, la traducci\u00f3n \"grave\" es mejor porque \"evita restricciones a la celebraci\u00f3n del sacramento\". Por un lado, el sacramento puede y debe darse a cualquier persona cuya salud est\u00e9 gravemente deteriorada; por otro lado, no puede darse indiscriminadamente o a cualquier persona cuya salud no est\u00e9 gravemente deteriorada.\" Las intervenciones quir\u00fargicas, especialmente las de la cavidad tor\u00e1cica o las que requieren anestesia general, suelen ser lo suficientemente graves como para justificar la unci\u00f3n; cf. la \"Oraci\u00f3n despu\u00e9s de la unci\u00f3n\" del Rito de la Unci\u00f3n n. 125 opci\u00f3n E, para su uso antes de una intervenci\u00f3n quir\u00fargica. Adem\u00e1s, el Rito n. 99 advierte: \"El sacerdote debe asegurarse de que no se produzca el abuso de retrasar la recepci\u00f3n del sacramento, y de que la celebraci\u00f3n tenga lugar mientras el enfermo sea capaz de participar activamente.\"<\/p>\n<p>En resumen, a la hora de juzgar si una enfermedad justifica la unci\u00f3n, los documentos de la Iglesia animan a errar por el lado de la misericordia, no de la severidad. V\u00e9ase especialmente el canon 1005: \"El sacramento se administrar\u00e1 en caso de duda sobre si el enfermo est\u00e1 peligrosamente enfermo\". Y, por \u00faltimo, recu\u00e9rdese que, en casos excepcionales, incluso los cristianos bautizados no cat\u00f3licos pueden ser ungidos, siempre que cumplan los requisitos del c. 844 \u00a74.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>What are the regulations for penance, fasting and abstinence during Lent? Penitential days \u2013 The universal Church observes obligatory days of penance during the season of Lent, which begins Ash Wednesday and continues until the Evening Mass of the Lord\u2019s Supper. 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