{"id":12287,"date":"2025-11-10T21:32:48","date_gmt":"2025-11-11T02:32:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.archspm.org\/?p=12287"},"modified":"2025-11-17T17:46:10","modified_gmt":"2025-11-17T22:46:10","slug":"archbishops-weekly-word-my-mothers-well-read-book","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/archbishops-weekly-word-my-mothers-well-read-book\/","title":{"rendered":"Palabra semanal del arzobispo: El libro muy le\u00eddo de mi madre"},"content":{"rendered":"<h2>Juntos en el camino: Palabras semanales del Arzobispo Hebda<\/h2>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-8875 size-thumbnail\" src=\"https:\/\/www.archspm.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/full-150x150.png\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/www.archspm.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/full-150x150.png 150w, https:\/\/www.archspm.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/full-12x12.png 12w, https:\/\/www.archspm.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/full.png 248w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/>La cocina era el coraz\u00f3n de nuestro hogar familiar. Mi mam\u00e1 era una repostera prodigiosa y parec\u00eda estar atada a la estufa, siempre a solo unos pasos de nuestro tel\u00e9fono de disco. (Los m\u00e1s j\u00f3venes pueden preguntar a sus abuelos c\u00f3mo era la vida antes de los celulares). En un rinc\u00f3n de la cocina, entre el horno y el tel\u00e9fono, hab\u00eda una peque\u00f1a mesa para material de lectura importante: el bolet\u00edn semanal, algunas copias sueltas de National Geographic, los suplementos de la edici\u00f3n dominical del Pittsburgh Post Gazette, el directorio anual de nuestra parroquia y un grueso libro con las esquinas dobladas que llegu\u00e9 a conocer como el\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/index.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">documentos del Concilio Vaticano II<\/a>. De ni\u00f1o, nunca hubiera imaginado leer un libro tan grueso, y me llamaba la atenci\u00f3n que mi mam\u00e1 leyera unas cuantas p\u00e1ginas mientras esperaba a que se enfriara un pastel o subiera el pan.<\/p>\n<p>Era una herramienta de referencia muy valiosa cuando ella y sus amigas se reun\u00edan para tomar unas cervezas en una cocina llena de humo y debatir sobre los cambios que estaban experimentando en la Iglesia. No eran te\u00f3logas encerradas en una torre de marfil, sino madres apasionadas por la vida de fe. El libro permaneci\u00f3 en esa mesa, como un amigo de confianza, durante d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>En estas semanas, la Iglesia celebra el 60 aniversario de la clausura del Concilio Vaticano II, una reuni\u00f3n mundial de obispos que produjo 16 documentos a lo largo de tres a\u00f1os y concluy\u00f3 el 6 de diciembre de 1965. Los historiadores de la Iglesia suelen escribir que se necesitan d\u00e9cadas para que las ense\u00f1anzas de un concilio \u201ccalen\u201d. No es de extra\u00f1ar que los documentos del concilio sigan siendo la piedra angular de la ense\u00f1anza papal. El papa San Juan Pablo II particip\u00f3 directamente en el Concilio como obispo de Cracovia, mientras que el papa Benedicto particip\u00f3 como experto en teolog\u00eda. Como jesuita que se preparaba para la ordenaci\u00f3n, el papa Francisco devor\u00f3 los documentos a medida que se publicaban, y estos moldearon claramente su sacerdocio y su ministerio como obispo y papa. Aunque el papa Le\u00f3n era, como yo, solo un ni\u00f1o cuando se promulgaron, es evidente que tambi\u00e9n han influido en su comprensi\u00f3n de la Iglesia.<\/p>\n<p>Junto con l\u00edderes religiosos de todo el mundo, el papa Le\u00f3n ha conmemorado recientemente el 60.\u00ba aniversario de\u00a0<em><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decl_19651028_nostra-aetate_en.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Nostra Aetate<\/a><\/em>, el documento innovador que ha guiado la relaci\u00f3n de la Iglesia con los no cristianos. El documento ofrec\u00eda una articulaci\u00f3n clara del reconocimiento por parte de la Iglesia de que debemos rechazar \u201cnada de lo que es verdadero y santo\u201d en otras religiones, se\u00f1alando que hay elementos en otras creencias que \u201creflejan un rayo de esa Verdad que ilumina a todos\u201d.\u201d<\/p>\n<p>Durante los \u00faltimos 60 a\u00f1os, el documento ha sido especialmente relevante para fomentar una relaci\u00f3n m\u00e1s estrecha entre cat\u00f3licos y jud\u00edos. El documento reconoc\u00eda que cristianos y jud\u00edos tienen un \u201cpatrimonio espiritual com\u00fan\u201d y afirmaba sin ambig\u00fcedades que no hay lugar para manifestaciones de antisemitismo.<\/p>\n<p>Estoy muy agradecido al Consejo de Relaciones con la Comunidad Jud\u00eda de Minnesota y las Dakotas por encabezar una celebraci\u00f3n local del\u00a0<em>Nostra Aetate<\/em>\u00a0aniversario. Tuvimos la suerte de contar con la presencia del rabino Abraham Skorka, el famoso rabino argentino que era amigo \u00edntimo del papa Francisco y coautor con \u00e9l de un libro superventas publicado en 2010.,\u00a0<em>En el cielo y en la tierra.\u00a0<\/em>Me encant\u00f3 escuchar sobre su trabajo conjunto en Buenos Aires y apreci\u00e9 sus reflexiones sobre la importancia del di\u00e1logo y el acompa\u00f1amiento fraternal.<\/p>\n<p>Seguimos sinti\u00e9ndonos bendecidos por la cercan\u00eda de nuestros hermanos y hermanas jud\u00edos aqu\u00ed en Minnesota. Estuvieron muy bien representados en el servicio de oraci\u00f3n celebrado la noche del tiroteo en Annunciation, y la reflexi\u00f3n casi po\u00e9tica de la rabina Marcia Zimmerman en el servicio interreligioso celebrado en la Bas\u00edlica al d\u00eda siguiente sigue d\u00e1ndome mucho que pensar. Adem\u00e1s, la congregaci\u00f3n de Adath Jeshurun en Minnetonka no pudo ser m\u00e1s acogedora en la celebraci\u00f3n del 60 aniversario. \u00dananse a m\u00ed para rezar para que los cat\u00f3licos sigamos creciendo en nuestra comprensi\u00f3n de\u00a0<em>Nostra Aetate<\/em>\u00a0y los dem\u00e1s documentos del Concilio Vaticano II.<\/p>\n<p><em>\u00danete a m\u00e1s de 85,000 cat\u00f3licos que reciben mensualmente <a href=\"https:\/\/www.archspm.org\/es\/togetheronthejourney\/\">Juntos en el viaje<\/a> v\u00eddeos del arzobispo Hebda. Si se suscribe, tambi\u00e9n recibir\u00e1 su bolet\u00edn Weekly Word: <\/em><\/p>\n<p><em><a class=\"elementor-button elementor-button-link elementor-size-sm\" href=\"https:\/\/archspm.flocknote.com\/ArchbishopsWeekl\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span class=\"elementor-button-content-wrapper\"><span class=\"elementor-button-text\">Recibir el bolet\u00edn del Arzobispo<\/span><\/span><\/a><\/em><\/p>\n<p>Lea este mensaje en <a href=\"https:\/\/archspm.flocknote.com\/note\/34051078\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Flocknote<\/a>.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La cocina era el coraz\u00f3n de nuestro hogar familiar. Mi mam\u00e1 era una repostera prodigiosa y parec\u00eda estar atada a la estufa, siempre a solo unos pasos de nuestro tel\u00e9fono de disco. 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