{"id":14109,"date":"2026-02-16T20:00:44","date_gmt":"2026-02-17T01:00:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.archspm.org\/?p=14109"},"modified":"2026-02-16T19:11:07","modified_gmt":"2026-02-17T00:11:07","slug":"archbishops-weekly-word-be-bold-in-what-you-ask","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/archbishops-weekly-word-be-bold-in-what-you-ask\/","title":{"rendered":"Palabra semanal del arzobispo: S\u00e9 valiente en lo que pides"},"content":{"rendered":"<h2>Juntos en el camino: Palabras semanales del Arzobispo Hebda<\/h2>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-8875 size-thumbnail\" src=\"https:\/\/www.archspm.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/full-150x150.png\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/www.archspm.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/full-150x150.png 150w, https:\/\/www.archspm.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/full-12x12.png 12w, https:\/\/www.archspm.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/full.png 248w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/>Las personas que regresan de peregrinaciones a Roma a menudo me preguntan si extra\u00f1o mi tiempo en la Ciudad Eterna. Aunque disfrut\u00e9 los 18 a\u00f1os que viv\u00ed all\u00ed, considero una bendici\u00f3n que, en realidad, haya muy pocas cosas que extra\u00f1o. Sin embargo, estos d\u00edas he estado pensando en la versi\u00f3n italiana del Mardi Gras: el Carnevale. Es toda una temporada que precede a la Cuaresma. En Roma, la atenci\u00f3n se centra principalmente en los ni\u00f1os, que se disfrazan durante las semanas previas al Martes de Carnaval (piensa en un Halloween prolongado) y lanzan confeti a los peatones desprevenidos (especialmente cuando van vestidos de sacerdotes). Es especialmente espectacular en Venecia, donde la atenci\u00f3n se centra m\u00e1s en los adultos. Las m\u00e1scaras y los disfraces son magn\u00edficos, los fuegos artificiales y la m\u00fasica son espl\u00e9ndidos y, por supuesto, la comida es memorable.<\/p>\n<p>Lo mejor del Carnaval fue que me hizo pensar en la Cuaresma con anticipaci\u00f3n. Incluso sin el Carnaval, espero que hayan dedicado algo de tiempo antes de la Cuaresma para hablar con el Se\u00f1or sobre c\u00f3mo \u00c9l podr\u00eda estar invit\u00e1ndolos a tener una relaci\u00f3n m\u00e1s cercana con \u00c9l durante los pr\u00f3ximos 40 d\u00edas. Quiz\u00e1s nos est\u00e9 guiando a emprender una obra de caridad o limosna concreta que sirva a algunos de nuestros hermanos y hermanas m\u00e1s vulnerables en estos d\u00edas, o una penitencia que nos ayude a depender un poco menos de las comodidades materiales y m\u00e1s de la providencia del Se\u00f1or, o una devoci\u00f3n que nos lleve a pasar m\u00e1s tiempo en oraci\u00f3n o ante el Sant\u00edsimo Sacramento.<\/p>\n<p>Casi todos los a\u00f1os recibo una carta de una maravillosa chocolatera de St. Paul que me pide que no sugiera que renunciemos al chocolate, se\u00f1alando que ella sufre un gran impacto cada Cuaresma... as\u00ed que seamos m\u00e1s creativos y atrevidos este a\u00f1o. Pero en lugar de aferrarnos con u\u00f1as y dientes a un gesto que resalte nuestra fuerza, \u00bfqu\u00e9 tal si damos la vuelta a la tortilla reconociendo nuestra \u201cpeque\u00f1ez\u201d y haciendo una petici\u00f3n audaz al Se\u00f1or durante esta Cuaresma? La Sagrada Escritura nos dice que tenemos un Padre amoroso que siempre acoge con agrado estas humildes peticiones.<\/p>\n<p>A lo largo de la Biblia, hay innumerables historias de mujeres y hombres que claman al Se\u00f1or y le piden milagros grandes y peque\u00f1os. Recordar\u00e1n a Ana, la madre de Samuel, que era tan expresiva en su oraci\u00f3n por un hijo que El\u00ed pens\u00f3 que estaba ebria. Seguramente recordar\u00e1n tambi\u00e9n al paral\u00edtico, que permiti\u00f3 que sus amigos lo bajasen del techo para que Jes\u00fas lo sanase. (Compart\u00ed otro ejemplo de esto en mi\u00a0<a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?si=92rMrSLajAKVLRd4&amp;v=v3vkH_1ndd0&amp;feature=youtu.be\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Video de febrero<\/a>.Estas acciones fueron humildes y valientes al mismo tiempo, y nuestro Se\u00f1or las recompens\u00f3.<\/p>\n<p>Aunque estos milagros externos probablemente sean los que m\u00e1s llaman la atenci\u00f3n, no podemos descartar la audacia de pedirle al Se\u00f1or un verdadero crecimiento interior y sanaci\u00f3n, algo que no es tan obvio, pero que es inmensamente importante. Pensemos en el salmista que reza: \u201cCrea en m\u00ed, Se\u00f1or, un coraz\u00f3n puro\u201d (Salmo 51, 12) o en el padre del Evangelio de Marcos que, al pedir la curaci\u00f3n de su hijo, reza: \u201c\u00a1Creo, ayuda mi incredulidad!\u201d (Marcos 9, 20-27). Son oraciones audaces.<\/p>\n<p>Muchos de ustedes saben que he estado rezando fervientemente por la unidad y la renovaci\u00f3n en nuestra Arquidi\u00f3cesis, pidiendo al Se\u00f1or que moldee los hogares de nuestras familias para que sean como el de Jes\u00fas, Mar\u00eda y Jos\u00e9 en Nazaret, donde Dios tiene la primac\u00eda. He estado pidiendo al Se\u00f1or que bendiga a nuestros sacerdotes y l\u00edderes laicos en su esfuerzo por hacer que nuestras parroquias sean m\u00e1s acogedoras para todos, con peque\u00f1os grupos que nos acerquen m\u00e1s a nuestro Se\u00f1or, nos preparen para ser disc\u00edpulos misioneros y fortalezcan nuestra comunidad. He estado suplicando al Se\u00f1or que llene nuestros bancos con cat\u00f3licos j\u00f3venes y no tan j\u00f3venes, cuyos corazones ardan por Jes\u00fas y que lo vean en los m\u00e1s peque\u00f1os de sus hermanos y hermanas y respondan generosamente a sus necesidades. Son peticiones audaces, pero conf\u00edo en que tenemos un Dios que realmente quiere nuestro bien.<\/p>\n<p>\u00bfTe unir\u00edas a m\u00ed esta Cuaresma en otra audaz oraci\u00f3n: \u201cSe\u00f1or, haznos santos\u201d? Puede que suene un poco exagerado, pero estoy convencido de que la santidad es tanto lo que Dios desea para nosotros como el anhelo m\u00e1s profundo de nuestro coraz\u00f3n. Desde el momento en que recibimos las cenizas, la Cuaresma tiene como objetivo se\u00f1alarnos, m\u00e1s all\u00e1 de la realidad presente, la conversi\u00f3n \u2014el alejamiento del pecado y la fe en el Evangelio\u2014 que nos llevar\u00e1 a la vida que Dios quiere compartir con nosotros para siempre en el cielo.<\/p>\n<p>Sepan que rezo por ustedes durante esta Cuaresma. Que esta sea una temporada de conversi\u00f3n y renovaci\u00f3n para m\u00ed, para ustedes y para la Iglesia que amamos.<\/p>\n<p><em>\u00danase a m\u00e1s de 86,000 cat\u00f3licos que reciben mensualmente <a href=\"https:\/\/www.archspm.org\/es\/togetheronthejourney\/\">Juntos en el viaje<\/a> v\u00eddeos del arzobispo Hebda. Si se suscribe, tambi\u00e9n recibir\u00e1 su bolet\u00edn Weekly Word: <\/em><\/p>\n<p><em><a class=\"elementor-button elementor-button-link elementor-size-sm\" href=\"https:\/\/archspm.flocknote.com\/ArchbishopsWeekl\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span class=\"elementor-button-content-wrapper\"><span class=\"elementor-button-text\">Recibir el bolet\u00edn del Arzobispo<\/span><\/span><\/a><\/em><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las personas que regresan de peregrinaciones a Roma a menudo me preguntan si extra\u00f1o mi tiempo en la Ciudad Eterna. Aunque disfrut\u00e9 mucho los 18 a\u00f1os que viv\u00ed all\u00ed, considero una bendici\u00f3n que, en realidad, haya muy pocas cosas que extra\u00f1e. Sin embargo, estos d\u00edas he estado pensando en la versi\u00f3n italiana del Mardi Gras: el Carnevale.<\/p>","protected":false},"author":2,"featured_media":209,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-14109","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-announcements"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14109","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14109"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14109\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14110,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14109\/revisions\/14110"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/209"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14109"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14109"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14109"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}