{"id":4316,"date":"2024-06-10T21:30:42","date_gmt":"2024-06-11T01:30:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.archspm.org\/archbishops-weekly-word-christ-our-bridegroom-and-the-vocation-of-marriage\/"},"modified":"2025-07-01T00:42:36","modified_gmt":"2025-07-01T04:42:36","slug":"archbishops-weekly-word-christ-our-bridegroom-and-the-vocation-of-marriage","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/archbishops-weekly-word-christ-our-bridegroom-and-the-vocation-of-marriage\/","title":{"rendered":"Palabra semanal del arzobispo: Cristo, nuestro Esposo, y la vocaci\u00f3n del matrimonio"},"content":{"rendered":"<h2>Juntos en el camino: Palabras semanales del Arzobispo Hebda<\/h2>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-8875\" src=\"https:\/\/www.archspm.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/full-150x150.png\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/www.archspm.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/full-150x150.png 150w, https:\/\/www.archspm.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/full-12x12.png 12w, https:\/\/www.archspm.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/full.png 248w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El fin de semana pasado tuve la suerte de asistir a la profesi\u00f3n perpetua de la hermana Teresa Rose, una Sierva del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, en New Ulm. Muchos de los asistentes compartieron lo conmovidos que se sintieron por la ceremonia en s\u00ed, por la alegr\u00eda de la hermana, por el v\u00ednculo que une a las hermanas de su comunidad, presentes en gran n\u00famero esa ma\u00f1ana, y por la bondad de Dios al llamarnos a cada uno de nosotros a construir su Iglesia seg\u00fan nuestra propia vocaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Aquella ma\u00f1ana, la complementariedad de nuestras vocaciones era palpable. La Catedral de la Sant\u00edsima Trinidad estaba llena de un n\u00famero sorprendente de familias j\u00f3venes, con una presencia de beb\u00e9s y ni\u00f1os peque\u00f1os superior a la habitual. Me alegr\u00f3 ver tambi\u00e9n a un buen n\u00famero de sacerdotes j\u00f3venes, as\u00ed como a algunos de los misioneros laicos que prestan servicio en la pastoral universitaria de la Universidad de Minnesota. Estoy convencido de que, cuando somos testigos de una vocaci\u00f3n bien vivida, nos sentimos inspirados a dar tambi\u00e9n lo mejor de nosotros mismos al Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Mientras yo estaba en New Ulm, el obispo Izen se encontraba en nuestra catedral celebrando la misa anual del D\u00eda del Matrimonio, a la que asistieron unas 215 parejas que se reunieron para renovar sus votos. Se rindi\u00f3 un homenaje especial a quienes celebraban sus bodas de plata y de oro, y parejas de todas las edades \u2014junto con sus familias\u2014 dieron testimonio de la belleza del sacramento del Santo Matrimonio.<\/p>\n<p>Toda la Iglesia se une a estas parejas en esta celebraci\u00f3n para afirmar que el matrimonio es mucho m\u00e1s que un simple contrato o una relaci\u00f3n legal. Desde nuestra perspectiva cat\u00f3lica, es uno de los siete sacramentos, los signos externos instituidos por Cristo para impartir la gracia. Sin embargo, es \u00fanico en nuestra tradici\u00f3n, ya que el sacramento no es \u201ccelebrado\u201d por un ministro ordenado de la Iglesia (obispo, sacerdote o di\u00e1cono), sino por los propios novios, normalmente en presencia de un ministro de la Iglesia. Es su acto de entregarse el uno al otro lo que transmite la gracia del sacramento, gracia que los llevar\u00e1 a una relaci\u00f3n m\u00e1s profunda con Cristo y su Iglesia, fortaleci\u00e9ndolos para formar la familia que Dios tiene prevista para ellos.<\/p>\n<p>Aunque podamos considerar la ceremonia nupcial como el momento en que se celebra el sacramento, el compromiso matrimonial de amor abnegado es, en realidad, algo que se extiende a lo largo de toda una vida. Mis hermanos y yo siempre damos gracias a Dios por el ejemplo que nos dio el amor duradero que nuestros padres se ten\u00edan el uno al otro. Fue en su amor mutuo, \u201cen la salud y en la enfermedad, en los buenos y en los malos momentos\u201d, donde nuestros padres encontraron la fuerza para amar a Dios y al pr\u00f3jimo. Fue ese amor, adem\u00e1s, el que nos permiti\u00f3 vislumbrar cu\u00e1n profundamente Cristo, el Esposo, ama a su Esposa, la Iglesia.<\/p>\n<p>Independientemente de nuestras vocaciones individuales, a todos nos beneficia comprender la profundidad del amor de Cristo por su Iglesia. Es lo que nos da la confianza necesaria para decir \u201cs\u00ed\u201d a su llamada, sea cual sea.<\/p>\n<p>En 2024, las bodas son un poco m\u00e1s comunes que las profesiones o las ordenaciones. De hecho, como cualquier pastor te dir\u00e1, estos pr\u00f3ximos meses son la \u201ctemporada de bodas\u201d. Si tienes la suerte de asistir a una boda este verano, te invito a reflexionar sobre la belleza de este sacramento. Reza no solo por aquellas parejas que se entregan mutuamente en el matrimonio, sino tambi\u00e9n por las parejas j\u00f3venes que est\u00e1n discerniendo esa vocaci\u00f3n. Por favor, \u00fananse a m\u00ed tambi\u00e9n en la oraci\u00f3n por aquellos que ya han comenzado su vida matrimonial, para que sean bendecidos con la gracia y la fuerza para vivir sus votos de una manera que sea vivificante para ellos, para sus familias y para la Iglesia.<\/p>\n<div><em><a href=\"https:\/\/www.archspm.org\/es\/togetheronthejourney\/\">Suscr\u00edbase ahora<\/a> para recibir Juntos en el viaje en su bandeja de entrada cada semana.<\/em><\/div>\n<div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El fin de semana pasado tuve la suerte de asistir a la profesi\u00f3n perpetua de la hermana Teresa Rose, una Sierva del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, en New Ulm. Muchos de los asistentes compartieron lo conmovidos que se sintieron por la ceremonia en s\u00ed, por la alegr\u00eda de la hermana, por el v\u00ednculo que une a las hermanas de su comunidad, presentes en gran n\u00famero esa ma\u00f1ana, y por la bondad de Dios al llamarnos a cada uno de nosotros a construir su Iglesia seg\u00fan nuestra propia vocaci\u00f3n.<\/p>","protected":false},"author":2,"featured_media":7112,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-4316","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-announcements"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4316","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4316"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4316\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7112"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4316"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4316"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4316"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}