{"id":7975,"date":"1995-06-04T21:57:05","date_gmt":"1995-06-05T01:57:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.archspm.org\/lutheran-catholic-marriage\/"},"modified":"1995-06-04T21:57:05","modified_gmt":"1995-06-05T01:57:05","slug":"lutheran-catholic-marriage","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/lutheran-catholic-marriage\/","title":{"rendered":"Matrimonio luterano-cat\u00f3lico"},"content":{"rendered":"<h5>Pr\u00f3logo<\/h5>\n<p>En noviembre de 1990, la Arquidi\u00f3cesis de Saint Paul y Minneapolis y los S\u00ednodos de Saint Paul y Minneapolis de la Iglesia Evang\u00e9lica Luterana en Am\u00e9rica establecieron una relaci\u00f3n de pacto formal. Desde entonces, muchas parroquias de los S\u00ednodos y de la Arquidi\u00f3cesis han celebrado servicios de oraci\u00f3n por la unidad y han fomentado el di\u00e1logo entre el clero y los laicos sobre las implicaciones adicionales del Pacto. Entre las preocupaciones pastorales m\u00e1s importantes y comunes de las relaciones ecum\u00e9nicas de nuestras dos comunidades se encuentra el matrimonio entre c\u00f3nyuges luteranos y cat\u00f3licos. Esta es una realidad tan importante para toda la comunidad cristiana, as\u00ed como para la felicidad de las parejas y las familias, que ha sido estudiada por muchos en el di\u00e1logo internacional de unidad entre luteranos y cat\u00f3licos.<\/p>\n<p>Movidos por una preocupaci\u00f3n com\u00fan por la unidad de la Iglesia y la unidad del matrimonio, hace dos a\u00f1os pedimos a los miembros de la Comisi\u00f3n del Pacto Luterano-Cat\u00f3lico que elaboraran una gu\u00eda para las parejas que se preparan para el matrimonio en nuestras dos tradiciones. La Comisi\u00f3n, integrada a partes iguales por miembros de los dos s\u00ednodos y de la arquidi\u00f3cesis, ha completado la gu\u00eda, la cual ha sido revisada por las comisiones ecum\u00e9nicas competentes y por otros organismos oficiales de cada una de nuestras Iglesias. Hemos recibido recomendaciones, sugerencias y aportaciones de muchos miembros y oficinas de nuestras comunidades, y el resultado es este documento, que esperamos sea una fuente de ayuda para todos aquellos que colaboran en la preparaci\u00f3n matrimonial. Pero, sobre todo, esperamos y rezamos para que sea una fuente de ayuda para quienes van a contraer matrimonio luterano-cat\u00f3lico. Quienes se casan en nuestras tradiciones necesitan el apoyo de los miembros de la Iglesia para vivir sus matrimonios en la plenitud del amor y la bendici\u00f3n de Cristo. Por \u00faltimo, quienes viven matrimonios ecum\u00e9nicos traen a la Iglesia, mediante el testimonio de su amor y sus votos, un llamado a todos nosotros a seguir respondiendo al don actual de unidad del Esp\u00edritu Santo y a colaborar con el Esp\u00edritu y entre nosotros en el camino hacia la plena unidad de la Iglesia.<\/p>\n<p>Al reafirmar y promover juntos el uso de estas directrices, rogamos al Esp\u00edritu Santo, el Consolador, que derrame todos sus dones sobre la Iglesia, y oramos por todos aquellos que contraen matrimonio luterano-cat\u00f3lico.<\/p>\n<p>El reverendo Lowell O. Erdahl<em><br \/>\nObispo<\/em><br \/>\nS\u00ednodo del \u00c1rea de Saint Paul de la Iglesia Evang\u00e9lica Luterana en Am\u00e9rica<\/p>\n<p>El reverendo David W. Olson<em><br \/>\nObispo<\/em><br \/>\nS\u00ednodo del \u00c1rea de Minneapolis de la Iglesia Evang\u00e9lica Luterana en Am\u00e9rica<\/p>\n<p>Reverend\u00edsimo John R. Roach<em><br \/>\nObispo<\/em><br \/>\nArchidi\u00f3cesis de Saint Paul y Minneapolis<\/p>\n<p>La fiesta de Pentecost\u00e9s<br \/>\n4 de junio de 1995<\/p>\n<p>Documento oficial de los S\u00ednodos de Minneapolis y Saint Paul de la Iglesia Evang\u00e9lica Luterana en Am\u00e9rica y de la Arquidi\u00f3cesis de Saint Paul y Minneapolis de la Iglesia Cat\u00f3lica Romana, 1995<\/p>\n<p>Se concede permiso para copiar \u00fanicamente el documento completo.<\/p>\n<h5>Matrimonio luterano-cat\u00f3lico<\/h5>\n<p>\u00a1Felicidades! Est\u00e1n planeando casarse y comenzar su vida juntos. A lo largo de los siglos, Dios ha seguido bendiciendo en el matrimonio a quienes celebran esta alianza con oraci\u00f3n y la viven con fe. Por lo tanto, casarse en la Iglesia es reconocer las intenciones y bendiciones de Dios para su matrimonio.<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Las siguientes reflexiones sobre el matrimonio cristiano tienen por objeto ayudar a los luteranos y cat\u00f3licos que se preparan para contraer matrimonio. La Iglesia desea profundizar en vuestra comprensi\u00f3n de c\u00f3mo Jesucristo, el Verbo de Dios hecho carne, os bendice y os llama a compartir juntos una nueva vida.<\/p>\n<p>Como luteranos y cat\u00f3licos, ambos han sido bautizados en el nombre del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo. Su fe es un don de Dios que los une a \u00c9l y los llama a una vida de discipulado. Adem\u00e1s, como cat\u00f3licos y luteranos, no son solo individuos, sino que juntos forman parte de Iglesias con tradiciones de fe y doctrina; de esperanza y promesa; de amor y sacrificio. En las comunidades luteranas y cat\u00f3licas, a ambos se les ha ense\u00f1ado a conocer la revelaci\u00f3n \u00fanica de Jesucristo, quien ha proclamado el Reino como una fiesta de bodas. Ahora se est\u00e1n preparando para comprometerse el uno con el otro en el amor, y para hacerlo ante Dios y en la comunidad de fe. Este compromiso incluye tanto el afecto y la fidelidad que sienten el uno por el otro como la disposici\u00f3n a asumir un santo llamado.<\/p>\n<p>Debido a las dificultades a las que se enfrentan las personas casadas en la sociedad contempor\u00e1nea, y a las diferencias entre las tradiciones luterana y cat\u00f3lica, es importante comprender algunos de los puntos en com\u00fan y las diferencias entre estas tradiciones. Vuestra fe cristiana compartida ser\u00e1 un recurso para alimentar vuestro amor, para fortalecer el compromiso de vuestros votos y para proporcionar felicidad en vuestra vida matrimonial. Cada uno de ustedes ha sido moldeado en parte por la Iglesia. Es cierto que algunos aspectos de lo que encuentran adorable el uno en el otro provienen de la tradici\u00f3n en la que cada uno de ustedes ha sido educado. Como se\u00f1al\u00f3 el Papa Juan Pablo II hace algunos a\u00f1os al dirigirse a quienes viven matrimonios interreligiosos: \u201cUstedes viven en su matrimonio las esperanzas y las dificultades del camino de la unidad cristiana\u201d. Es muy \u00fatil e importante conocer vuestra propia tradici\u00f3n, as\u00ed como la de vuestro futuro c\u00f3nyuge, para que pod\u00e1is comprenderos mejor el uno al otro y la importancia de vuestro amor y compromiso mutuo.<\/p>\n<p><strong>Fundamentos b\u00edblicos del matrimonio<\/strong><\/p>\n<p>Aunque en este libro no es posible ofrecer una extensa rese\u00f1a de c\u00f3mo se ha desarrollado y vivido el matrimonio en ambas tradiciones, podemos recurrir a las ense\u00f1anzas de la Biblia sobre el amor y el matrimonio. Si bien las ense\u00f1anzas cristianas sobre el matrimonio han evolucionado con el tiempo, hay temas principales en las Escrituras que pueden considerarse fundamentales para los cristianos de todas las \u00e9pocas. Estos pueden resumirse en tres puntos principales.<\/p>\n<p><strong>La voluntad y la bendici\u00f3n de Dios<\/strong><\/p>\n<p>El matrimonio se revela en la Biblia como algo querido y bendecido por Dios. Es querido por Dios para el bien y la felicidad del ser humano a trav\u00e9s de la uni\u00f3n f\u00edsica y espiritual de un hombre y una mujer. Esto se expone en G\u00e9nesis 2:21-24, donde Dios le da a Eva como compa\u00f1era a Ad\u00e1n; Ad\u00e1n expresa su alegr\u00eda por tenerla como compa\u00f1era y esa alegr\u00eda se plenifica en su uni\u00f3n como una sola carne. El matrimonio tambi\u00e9n es querido y bendecido por Dios para la continuidad de la raza humana. Este tema es evidente en el mandato b\u00edblico de que el hombre y la mujer deben \u201cser fruct\u00edferos y multiplicarse\u201d (G\u00e9nesis 1:28) y en historias como la de G\u00e9nesis 24:1-67. A lo largo de la Biblia, el matrimonio es el contexto adecuado para tener y criar hijos.<\/p>\n<p>El matrimonio es bendecido por Dios en las historias de Ad\u00e1n y Eva (G\u00e9nesis 1:28, 5:2) y de Abraham y Sara (G\u00e9nesis 17:15-16). En el Nuevo Testamento, la presencia de Jes\u00fas como invitado en las bodas de Can\u00e1 (Juan 2:1-11) confirma la presencia y la bendici\u00f3n de Dios sobre el matrimonio. Adem\u00e1s, el uso del banquete nupcial como s\u00edmbolo de la reuni\u00f3n final y celestial de Cristo y su pueblo es tambi\u00e9n una expresi\u00f3n de la bendici\u00f3n de Dios (Mateo 22:2-12; 25:1-13; Lucas 12:35-40; Apocalipsis 19:7-9).<\/p>\n<p><strong>Alianza\/Fidelidad y compromiso<\/strong><\/p>\n<p>Proverbios 2:17 y Malaqu\u00edas 2:14 presentan el matrimonio como la uni\u00f3n entre un hombre y una mujer. Un pacto es un v\u00ednculo que requiere confianza y obligaciones entre las partes involucradas: adem\u00e1s, es de conocimiento p\u00fablico y se respeta. El matrimonio es un pacto entre un hombre y una mujer que debe ser honrado por todos. Se sit\u00faa por encima de otros v\u00ednculos y relaciones, incluidos los que existen entre una persona casada y sus padres. Eso est\u00e1 impl\u00edcito en la declaraci\u00f3n de G\u00e9nesis 2:24, y se repite en el Evangelio de Mateo 19:5, donde se dice que el hombre \u201cdejar\u00e1\u201d a su padre y a su madre y \u201cse unir\u00e1\u201d a su esposa.<\/p>\n<p><strong>Amor incondicional y mutuo<\/strong><\/p>\n<p>En el mundo antiguo, la gente no sol\u00eda casarse por amor mutuo. Por lo general, el matrimonio ten\u00eda m\u00e1s que ver con la necesidad econ\u00f3mica y la procreaci\u00f3n de hijos. Es cierto que el amor pod\u00eda llegar a florecer, pero no era un requisito previo para el matrimonio, como suponemos hoy en d\u00eda. Por lo tanto, se entendi\u00f3 un nuevo \u00e9nfasis con respecto al matrimonio cuando los l\u00edderes cristianos hablaron del amor, e incluso ordenaron el amor, por parte del esposo y la esposa, como en Efesios 5:25. El amor al que se hace referencia es el \u00e1gape, la cualidad del amor que Dios tiene por nosotros: compasivo y constante, tal como es el amor que Cristo tiene por su Iglesia.<\/p>\n<p>Efesios 5:21-33 ha ocupado un lugar especialmente importante en la ense\u00f1anza de la Iglesia sobre el matrimonio. En este pasaje, el amor de Cristo por su Iglesia se presenta como el modelo del amor que un esposo debe tener por su esposa. As\u00ed como Cristo se entreg\u00f3 en amor y servicio sacrificial por la Iglesia, as\u00ed tambi\u00e9n el esposo debe amar a su esposa con un amor que va m\u00e1s all\u00e1 del amor rom\u00e1ntico, un amor que es atento y duradero, buscando su bien (5:25, 28, 33). Exhorta tanto al esposo como a la esposa a \u201csometerse el uno al otro por reverencia a Cristo\u201d (5:21). En un pasaje relacionado (1 Cor. 11:11-12), el ap\u00f3stol Pablo habla de la interdependencia mutua del hombre y la mujer en el matrimonio, a\u00f1adiendo que ambos dependen en \u00faltima instancia de Dios por todo lo que son y tienen. Ese sentido de reciprocidad entre marido y mujer, y su servicio a Dios como aquel que ha dado y sostiene toda la creaci\u00f3n, puede ser un poderoso testimonio de la intenci\u00f3n de Dios para la humanidad.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de compartir las Escrituras comunes como Palabra de Dios para nosotros, los luteranos y los cat\u00f3licos tambi\u00e9n tenemos en com\u00fan otras experiencias importantes de fe, creencia, conocimiento religioso y vida. Compartimos las creencias comunes de los primeros credos, que afirman el misterio de la Trinidad y de Cristo como plenamente humano y divino. Consideramos importante el culto y la alabanza a Dios al celebrar el D\u00eda del Se\u00f1or, ser fieles en la oraci\u00f3n y ser personas que dan testimonio del don de la gracia. Tambi\u00e9n es importante reconocer nuestra necesidad de perd\u00f3n de parte de Dios y de unos a otros. Por eso creemos que el significado cristiano del amor humano tiene consecuencias para la felicidad personal y para la vida en y para la Iglesia. Ahora dirigimos nuestra atenci\u00f3n a lo que conforma nuestra tradici\u00f3n com\u00fan en cuanto a la comprensi\u00f3n del matrimonio, y a las diferencias entre las dos comunidades.<\/p>\n<p><strong>La tradici\u00f3n com\u00fan<\/strong><\/p>\n<p>Las similitudes entre las ense\u00f1anzas cat\u00f3lica y luterana sobre el matrimonio son bien conocidas. Algunas tienen su origen en la teolog\u00eda m\u00e1s \u201coficial\u201d de las tradiciones y comunidades luterana y cat\u00f3lica; otras se basan en la pr\u00e1ctica pastoral. En cualquier caso, ambas tradiciones sostienen que el matrimonio es una alianza de fidelidad para toda la vida, bendecida por Dios, y de ah\u00ed se derivan otras muchas cosas importantes.<\/p>\n<p>Las ense\u00f1anzas cat\u00f3licas y luteranas afirman que, dentro del matrimonio, el esposo y la esposa se comprometen a amarse y honrarse mutuamente, brind\u00e1ndose apoyo rec\u00edproco tanto en los momentos dif\u00edciles como en los felices. Adem\u00e1s, el apoyo del amor de Dios se encuentra a trav\u00e9s de la participaci\u00f3n en la vida de la Iglesia y en la educaci\u00f3n de los hijos en la fe cristiana.<\/p>\n<p><strong>Enfoques espec\u00edficos de las iglesias luterana y cat\u00f3lica<\/strong><\/p>\n<p>Es importante que ustedes, que se est\u00e1n preparando para un matrimonio interreligioso, sepan que, si bien hay muchas ense\u00f1anzas en com\u00fan, existen algunas diferencias importantes que tienen repercusiones tanto en la celebraci\u00f3n de su matrimonio en la Iglesia como en su vida en com\u00fan.<\/p>\n<p>Una de las diferencias en la concepci\u00f3n del matrimonio est\u00e1 profundamente ligada a aquellas cuestiones que a\u00fan dividen a nuestras comunidades. La tradici\u00f3n cat\u00f3lica ense\u00f1a que el matrimonio es una alianza y tambi\u00e9n un sacramento, mientras que la Iglesia luterana sostiene que el matrimonio es una alianza, pero no un sacramento. Aunque la doctrina cat\u00f3lica reconoce que el matrimonio exist\u00eda como instituci\u00f3n antes de que Cristo fundara la Iglesia, y acepta la validez del matrimonio en diversas tradiciones, sostiene que el matrimonio entre dos personas bautizadas tiene un papel especial en la edificaci\u00f3n de la Iglesia. Esta tradici\u00f3n sostiene tambi\u00e9n que el matrimonio imparte una gracia que fortalece el amor, permitiendo a la pareja casada imitar y reflejar el amor de Cristo por la Iglesia. Debido a la concepci\u00f3n del matrimonio como sacramento, la parte cat\u00f3lica en un matrimonio promete compartir su fe a trav\u00e9s del bautismo y la adecuada instrucci\u00f3n de los hijos en la comprensi\u00f3n cat\u00f3lica de esa fe. Se entiende claramente que tambi\u00e9n se espera que la parte luterana comparta la fe y la instrucci\u00f3n de los hijos en la tradici\u00f3n luterana. La promesa cat\u00f3lica fomenta el di\u00e1logo entre ambas partes sobre su fe, de modo que cada uno pueda fortalecer su fe en Cristo y en la Iglesia.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la doctrina luterana, el matrimonio se entiende como un pacto, pero no como un sacramento. La ceremonia matrimonial, denominada \u201cel rito del matrimonio\u201d, es ante todo una ocasi\u00f3n en la que se celebra el compromiso con ese pacto mutuo mediante la escucha de la palabra de Dios, el intercambio de votos, la imposici\u00f3n de la bendici\u00f3n de Dios sobre la pareja y las oraciones por los nuevos esposos y por todas las parejas casadas. Para los luteranos, el matrimonio es un don de Dios a trav\u00e9s del cual se funda la comunidad humana; los esposos y las esposas son bendecidos por Dios para que puedan encarnar los prop\u00f3sitos amorosos de Dios de crear y enriquecer la vida.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n de esta diferencia entre nuestras dos tradiciones radica en nuestra concepci\u00f3n del \u201csacramento\u201d. La doctrina cat\u00f3lica sostiene que un sacramento se realiza a trav\u00e9s de signos y rituales que producen una gracia de Dios por medio de la Iglesia. Adem\u00e1s del acuerdo com\u00fan respecto al sacramento del bautismo como medio de gracia por el cual uno se convierte en cristiano, la tradici\u00f3n cat\u00f3lica habla de la gracia de la santificaci\u00f3n (la ayuda de Dios en el crecimiento en la santidad) que se encuentra en los dem\u00e1s sacramentos. En la ense\u00f1anza luterana, un sacramento se define como un rito instituido por Cristo, tal como se ense\u00f1a expl\u00edcitamente en el Nuevo Testamento, \u201cen el cual, a trav\u00e9s de medios terrenales, recibimos dones celestiales de gracia\u201d. Estos son el bautismo y la Cena del Se\u00f1or. Dado que el matrimonio fue instituido por Dios antes de la \u00e9poca de Cristo, y para todos los hombres y mujeres, cristianos o no, no se considera un sacramento.<\/p>\n<p>Una segunda diferencia importante entre la doctrina y la pr\u00e1ctica cat\u00f3licas y luteranas en lo que respecta al matrimonio tiene que ver con el nuevo matrimonio de las personas divorciadas. Seg\u00fan la tradici\u00f3n cat\u00f3lica, y de acuerdo con su concepci\u00f3n del matrimonio como sacramento, el matrimonio es una uni\u00f3n permanente que no puede romperse mediante un divorcio civil. Por lo tanto, en la tradici\u00f3n cat\u00f3lica no se puede celebrar un segundo matrimonio sin haber obtenido primero la anulaci\u00f3n del matrimonio anterior. Las anulaciones se conceden a trav\u00e9s de los tribunales matrimoniales de las di\u00f3cesis. Una anulaci\u00f3n indica que el matrimonio anterior no cumpli\u00f3 con los requisitos de un matrimonio sacramental en la tradici\u00f3n cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>La doctrina luterana afirma que el matrimonio est\u00e1 destinado a durar toda la vida; tambi\u00e9n reconoce que, en ocasiones, el pacto matrimonial se rompe y que, en algunos casos, el divorcio puede estar justificado. La decisi\u00f3n de si un pastor luterano oficiar\u00e1 una boda en la que una o ambas partes sean divorciadas queda a su propio criterio. Para llegar a una decisi\u00f3n, el pastor considerar\u00e1 varios aspectos, tales como los siguientes: la intenci\u00f3n del matrimonio de ser un compromiso de fidelidad para toda la vida; en qu\u00e9 medida quienes han pasado por un divorcio han aceptado su propia responsabilidad al respecto; si han asumido todas las responsabilidades legales que les incumben, particularmente en lo que se refiere al exc\u00f3nyuge y a los hijos; y el potencial del nuevo matrimonio. Estas cuestiones son similares a las que abordan los tribunales matrimoniales cat\u00f3licos.<\/p>\n<p>Una tercera diferencia se refiere a los \u00e1mbitos de la concepci\u00f3n, el aborto y otras responsabilidades relacionadas con la sexualidad. Ambas tradiciones ense\u00f1an la creencia cristiana fundamental de que la vida proviene de Dios y de que los esposos son cocreadores junto con Dios. Ambas afirman que la sexualidad humana es un don para la expresi\u00f3n \u00edntima del amor y para el nacimiento de los hijos. Existen diferencias en cuanto a la ense\u00f1anza sobre la relaci\u00f3n entre el amor, la sexualidad y el nacimiento de los hijos. Quiz\u00e1s la diferencia m\u00e1s conocida sea la ense\u00f1anza de la Iglesia cat\u00f3lica sobre los m\u00e9todos anticonceptivos artificiales.<\/p>\n<p>Ha habido un debate bastante complejo entre luteranos y cat\u00f3licos sobre el significado de la naturaleza, o la creaci\u00f3n, en relaci\u00f3n con la vida cristiana. En el marco de ese debate, la Iglesia cat\u00f3lica ense\u00f1a el valor y la importancia de la planificaci\u00f3n familiar, pero no acepta los m\u00e9todos artificiales para ese fin. La planificaci\u00f3n familiar natural es una forma aceptable de regular el nacimiento de los hijos porque, desde el punto de vista cat\u00f3lico, mantiene la integridad de la naturaleza, el libre albedr\u00edo y la gracia. La preocupaci\u00f3n cat\u00f3lica es salvaguardar esa integridad al ense\u00f1ar que la maternidad y la paternidad son dones de Dios que deben ser honrados mutuamente, y que llaman a cada c\u00f3nyuge a compartir estos dones de la creaci\u00f3n y la conciencia con plena felicidad.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la doctrina luterana, el matrimonio es el marco adecuado y previsto por Dios para la concepci\u00f3n, el parto y la crianza de los hijos. Sin embargo, si bien la procreaci\u00f3n se considera uno de los dones y prop\u00f3sitos de Dios para la intimidad sexual en el matrimonio, tambi\u00e9n se reconoce y se afirma que la intimidad sexual en el matrimonio es un don de amor y placer que no tiene por qu\u00e9 tener siempre como objetivo la concepci\u00f3n de un hijo. Por lo tanto, los luteranos afirman el derecho y la responsabilidad de las parejas de utilizar diversos m\u00e9todos anticonceptivos, incluida la planificaci\u00f3n familiar natural.<\/p>\n<p>Una \u00faltima diferencia que afecta al matrimonio est\u00e1 relacionada con la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica. En la Iglesia Luterana, la concepci\u00f3n y la pr\u00e1ctica de la Eucarist\u00eda se resumen en la \u201cDeclaraci\u00f3n sobre las pr\u00e1cticas de la comuni\u00f3n\u201d.\u201d<\/p>\n<p>La Santa Comuni\u00f3n es la comida sacramental del nuevo pueblo de Dios, llamado e incorporado al cuerpo de Cristo mediante el bautismo. Cada vez que se celebra el sacramento, debe estar abierto a todas aquellas personas presentes que est\u00e9n preparadas para recibirlo\u2026 La decisi\u00f3n sobre la disposici\u00f3n debe basarse en las siguientes directrices, que son coherentes con nuestras confesiones: a) que haya una simple confianza en que el Se\u00f1or crucificado y resucitado est\u00e1 verdaderamente presente aqu\u00ed, entreg\u00e1ndose a su pueblo, tal como declaran sus palabras; b) que haya una comprensi\u00f3n y apreciaci\u00f3n b\u00e1sicas de los dones que Dios da a trav\u00e9s del sacramento; c) que haya una aceptaci\u00f3n del lugar que uno ocupa como comulgante en la comunidad de creyentes; y d) que haya un examen de conciencia adecuado al nivel de madurez y al reconocimiento de la necesidad de perd\u00f3n.<\/p>\n<p>En la tradici\u00f3n cat\u00f3lica, \u201cla celebraci\u00f3n de un sacramento significa unidad en la fe, el culto y la vida comunitaria\u2026 los sacramentos son tambi\u00e9n fuentes de la unidad de la comunidad cristiana y medios para construirla\u201d. La ense\u00f1anza de la Iglesia cat\u00f3lica sobre la Eucarist\u00eda se entiende tambi\u00e9n en el contexto del culto lit\u00fargico. Se consideran tres significados centrales para este culto: a) la celebraci\u00f3n sacramental es la actualizaci\u00f3n del sacrificio de la cruz. No es un reemplazo de ese sacrificio y no a\u00f1ade nada a su realidad salv\u00edfica. b) Es el memorial de la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo. c) Es el banquete en el que la presencia de Cristo nutre a la Iglesia mientras espera la promesa del Reino de Dios.<\/p>\n<p>En la actualidad, el di\u00e1logo com\u00fan sigue buscando una forma de superar las diferencias sobre el significado de la presencia de Cristo en esta celebraci\u00f3n y sobre la relaci\u00f3n sacramental de la Eucarist\u00eda con la cruz como medio de la redenci\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p>Aunque algunas di\u00f3cesis recomiendan que las bodas se celebren fuera de la liturgia eucar\u00edstica, los documentos m\u00e1s recientes tambi\u00e9n indican que, en determinadas condiciones, el obispo local puede conceder permiso para que un c\u00f3nyuge no cat\u00f3lico participe en la comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>La Iglesia Evang\u00e9lica Luterana en Am\u00e9rica y las denominaciones que la precedieron llevan m\u00e1s de treinta y cinco a\u00f1os participando en di\u00e1logos nacionales con la Iglesia Cat\u00f3lica Romana. Aunque existe un amplio consenso sobre el significado de la Santa Comuni\u00f3n, a\u00fan no se ha emitido una declaraci\u00f3n conjunta oficial sobre la hospitalidad eucar\u00edstica. Por ese motivo, el compartir la Eucarist\u00eda a\u00fan no es aceptado entre nuestras dos comunidades. Oramos para que esa situaci\u00f3n cambie en el futuro.<\/p>\n<p>Estas cuatro diferencias ilustran algunas de las complejidades que existen entre las ense\u00f1anzas y pr\u00e1cticas luteranas y cat\u00f3licas en materia de matrimonio. Explican algunas de las respuestas que ofrecen las personas de ambas tradiciones al abordar el tema del matrimonio. Es importante ser consciente de ellas, aunque esa conciencia no las resuelva. Mientras tanto, plantean desaf\u00edos importantes y urgentes para el di\u00e1logo ecum\u00e9nico entre las iglesias.<\/p>\n<h5>Preparaci\u00f3n para el matrimonio<\/h5>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 se espera de nosotros como pareja comprometida que se prepara para el matrimonio?<\/strong><\/p>\n<p>La preparaci\u00f3n para el matrimonio os brinda la oportunidad de reuniros con el pastor, el sacerdote o el di\u00e1cono para conocer mejor la tradici\u00f3n religiosa del otro: sus pr\u00e1cticas, creencias y expectativas. Se os anima a leer, estudiar y reflexionar juntos sobre el matrimonio, as\u00ed como a orar y participar en el culto juntos.<\/p>\n<p>A menudo se ofrece una evaluaci\u00f3n premarital por escrito, como \u201cPREPARE\u201d o el Inventario Premarital, para ayudar a las parejas comprometidas a alcanzar un entendimiento m\u00e1s profundo entre s\u00ed en diversos aspectos de la relaci\u00f3n, tales como la comunicaci\u00f3n, la gesti\u00f3n financiera, la familia y los amigos, la intimidad sexual, la fe religiosa y las expectativas realistas. En dicha evaluaci\u00f3n se reconocen las fortalezas y debilidades, lo que permite un mayor entendimiento y crecimiento.<\/p>\n<p>Participar en una experiencia como \u00abEngaged Encounter\u00bb te brinda la oportunidad de hablar sobre temas importantes que pueden surgir en la vida matrimonial. Suele tratarse de una actividad de fin de semana en la que participan varias parejas de dos tradiciones religiosas diferentes que tambi\u00e9n est\u00e1n a punto de casarse. Los facilitadores aportar\u00e1n sus propias experiencias a este entorno para ayudar a los participantes a abordar temas delicados que pueden suponer un desaf\u00edo para el matrimonio.<\/p>\n<p>La planificaci\u00f3n de la ceremonia tambi\u00e9n es una oportunidad para que el pastor, el sacerdote, el di\u00e1cono o el coordinador de bodas se re\u00fana con ustedes.<\/p>\n<p><strong>\u00bfInfluir\u00e1 un matrimonio anterior en los preparativos para este matrimonio?<\/strong><\/p>\n<p>El pastor, sacerdote o di\u00e1cono que oficiar\u00e1 su boda querr\u00e1 saber si alguno de ustedes ha estado casado anteriormente. Desde una perspectiva pastoral, el clero querr\u00e1 que ambos est\u00e9n seguros de que el proceso de sanaci\u00f3n y la resoluci\u00f3n de cualquier matrimonio anterior se han abordado plenamente. Como se ha mencionado anteriormente, en la tradici\u00f3n cat\u00f3lica existe un proceso de anulaci\u00f3n que debe iniciar y completar la persona que ha tenido un matrimonio anterior, ya sea cat\u00f3lica o luterana. En algunos casos, este proceso de anulaci\u00f3n puede tardar entre doce y quince meses, por lo que es importante hablar sobre un matrimonio anterior lo antes posible con el sacerdote o di\u00e1cono que les est\u00e1 ayudando a prepararse para el matrimonio. (cf. p. 7-8)<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo compartiremos nuestra fe con nuestros hijos?<\/strong><\/p>\n<p>Teniendo presente que \u201clos ni\u00f1os aprenden mejor con el ejemplo\u201d, tanto la Iglesia luterana como la cat\u00f3lica comparten la idea de que ustedes, como padres y como cristianos bautizados, ser\u00e1n los principales educadores religiosos de sus hijos. Como educadores principales, se entiende que, a lo largo de las distintas etapas de la vida, ustedes son responsables de su desarrollo intelectual, moral y religioso. Aunque a veces esto pueda parecer una tarea abrumadora para los padres, existen muchos recursos disponibles a trav\u00e9s de la comunidad cristiana que les brindar\u00e1n apoyo y les ayudar\u00e1n a crecer. Ser\u00e1 importante que ambos hablen con su pastor, sacerdote o di\u00e1cono sobre \u201cla declaraci\u00f3n y la promesa de la parte cat\u00f3lica\u201d que se explic\u00f3 en la Parte I, con respecto al bautismo y la educaci\u00f3n de los hijos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo abordamos la planificaci\u00f3n familiar?<\/strong><\/p>\n<p>Al acercaros al matrimonio, es importante que comprend\u00e1is el significado de la sexualidad humana en vuestra vida como marido y mujer. La Iglesia puede ser un apoyo para vosotros, proporcion\u00e1ndoos los recursos, el amor y la ayuda que necesit\u00e1is para formar una familia y crecer hacia una expresi\u00f3n m\u00e1s plena del estilo de vida cristiano.<\/p>\n<p>Le remitimos a la Parte I, donde se expone la doctrina de ambas Iglesias sobre esta cuesti\u00f3n.<\/p>\n<h5>El servicio de bodas<\/h5>\n<p>Cu\u00e1n felices son aquellos que han sido invitados al banquete nupcial (Ap. 19,9). La ceremonia nupcial es un acto de adoraci\u00f3n, y se anima a los presentes a participar lo m\u00e1s plenamente posible. Es una oportunidad para reunirse y escuchar la Palabra de Dios, ofrecer oraciones, alabanzas y acciones de gracias, e invocar la bendici\u00f3n de Dios. Por lo tanto, al planificar su ceremonia nupcial, considere c\u00f3mo su familia y amigos pueden participar en la adoraci\u00f3n que dar\u00e1 gloria a Dios y ser\u00e1 un motivo de alegr\u00eda para ustedes.<\/p>\n<p>Es importante recordar que la ceremonia religiosa debe ajustarse a los ritos propios de las tradiciones luterana y cat\u00f3lica. \u00a1La ceremonia debe expresar vuestra unidad como pareja y poner de relieve la fe cristiana que ambos compart\u00eds! Las siguientes pautas pueden ayudaros a planificar una boda:<\/p>\n<ul>\n<li>Se recomienda celebrar al menos una reuni\u00f3n pastoral conjunta con el clero o sus representantes para revisar y debatir las expectativas y las responsabilidades pastorales de las Iglesias.<\/li>\n<li>Anticipe posibles dificultades. Demuestre respeto y preocupaci\u00f3n por los padres y otras personas mostrando su disposici\u00f3n a invitarlos a participar en un di\u00e1logo sobre estos temas. Fomente un clima de comprensi\u00f3n. Las Gu\u00edas de estudio luterano-cat\u00f3licas pueden servirle de recurso; puede solicitarlas a su pastor o sacerdote.<\/li>\n<li>Anime a que participen en la ceremonia nupcial miembros del clero de ambas tradiciones. Esto constituye un poderoso s\u00edmbolo ecum\u00e9nico. El sacerdote o el pastor de la iglesia en la que se celebra la ceremonia suele ser el anfitri\u00f3n y el oficiante que da fe de los votos. Si la ceremonia se va a celebrar en una iglesia luterana, la persona cat\u00f3lica debe obtener una dispensa, lo cual debe discutir con su sacerdote o di\u00e1cono. El apoyo del sacerdote y del pastor proporciona una presencia pastoral \u00fanica que refuerza los valores ecum\u00e9nicos positivos a nivel personal y parroquial.<\/li>\n<li>Respeten sus creencias relacionadas con el pacto y los sacramentos como cristianos luteranos y cat\u00f3licos. Desde esta perspectiva, querr\u00e1n reflexionar sobre c\u00f3mo sus creencias se ver\u00e1n fortalecidas y enriquecidas en la ceremonia. La ceremonia matrimonial puede celebrarse \u00fanicamente en el marco de la Liturgia de la Palabra, o bien en el marco de la Palabra y la Eucarist\u00eda. Ambas ceremonias son formas adecuadas para que celebren su uni\u00f3n con Dios y entre ustedes dentro de la comunidad eclesial en general.<\/li>\n<li>Involucren a sus familias como encargados de dar la bienvenida y de guiar a los invitados, miembros del cortejo nupcial, lectores de las Escrituras, ministros de la Eucarist\u00eda o m\u00fasicos.<\/li>\n<li>Prepara un programa impreso de la ceremonia para tu familia y tus invitados que ayude a crear un ambiente c\u00e1lido, alegre y de recogimiento. En el programa podr\u00edas incluir unas palabras de agradecimiento por su amistad y su presencia, as\u00ed como una invitaci\u00f3n a participar en la ceremonia lo m\u00e1s plenamente posible.<\/li>\n<li>La ceremonia de tu boda, al ser un acto de adoraci\u00f3n, reconoce la presencia y la bendici\u00f3n del Dios Trino. Dado que la m\u00fasica desempe\u00f1a un papel importante, las piezas elegidas deben ser adecuadas tanto en lo musical como en lo textual, de modo que contribuyan a crear el ambiente propio de un matrimonio cristiano. Elige lecturas de las Escrituras, preferiblemente una del Antiguo Testamento o del Nuevo Testamento y un pasaje del Evangelio.<\/li>\n<li>La m\u00fasica profana, las lecturas y los poemas son m\u00e1s apropiados para las celebraciones previas y posteriores a la boda. Conocer las instalaciones y las costumbres de la iglesia local \u2014como el sistema de sonido, el uso de equipos de video, el uso de flashes y el uso de arroz, semillas o p\u00e9talos\u2014 ayudar\u00e1 a evitar situaciones desagradables. En la mayor\u00eda de las bodas es necesario realizar un ensayo para asegurarse de que todo est\u00e9 en orden y de que cada persona comprenda su papel, de modo que la ceremonia pueda ser piadosa y digna.<\/li>\n<li>Los miembros del cortejo nupcial deben respetar las normas de la iglesia y abstenerse de consumir cualquier bebida alcoh\u00f3lica antes del ensayo y de la ceremonia nupcial.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Una ceremonia nupcial bien planificada puede ser un poderoso catalizador para unir a las familias interreligiosas. Es una afirmaci\u00f3n p\u00fablica de la fe com\u00fan que todos compartimos en Cristo. En algunos casos, puede derribar las barreras de la intolerancia y los prejuicios, y suscitar confianza, comprensi\u00f3n y un creciente aprecio por la otra tradici\u00f3n religiosa.<\/p>\n<p>Con una planificaci\u00f3n cuidadosa, la ceremonia de su boda puede convertirse en un regalo que fortalezca y celebre la fe de todos los presentes, y en un recuerdo que atesorar\u00e1n a lo largo de su vida matrimonial.<\/p>\n<h5>La realidad de la vida matrimonial<\/h5>\n<p>Hay varios aspectos fundamentales en un matrimonio: el apoyo mutuo, el respeto y la comprensi\u00f3n, junto con la participaci\u00f3n en el culto y la oraci\u00f3n. Estas cualidades tambi\u00e9n contribuyen a una relaci\u00f3n positiva con los miembros de la familia extendida.<\/p>\n<p><strong>La realidad de prepararse para el matrimonio<\/strong><\/p>\n<p>Una pregunta importante que debes plantearte al planificar tu boda es: \u201c\u00bfNos estamos preparando solo para la ceremonia y la celebraci\u00f3n, o nos estamos preparando para nuestra vida en com\u00fan como matrimonio?\u201d<\/p>\n<p>A medida que imaginan su futuro juntos, surgen preguntas m\u00e1s concretas, como:<\/p>\n<ul>\n<li>\u00bfC\u00f3mo entender\u00e1n nuestras familias nuestra necesidad de vivir en armon\u00eda dentro de nuestra variada formaci\u00f3n cristiana?<\/li>\n<li>\u00bfC\u00f3mo podemos convertirnos en ejemplos vivos de unidad cristiana para nuestras familias y para los dem\u00e1s?<\/li>\n<li>\u00bfC\u00f3mo podemos, como pareja, superar las incertidumbres que plantean los matrimonios entre luteranos y cat\u00f3licos?<\/li>\n<li>\u00bfC\u00f3mo vamos a contribuir y a buscar el apoyo de nuestras iglesias, familias y amigos?<\/li>\n<\/ul>\n<p>Se pueden encontrar fuentes de enriquecimiento a trav\u00e9s de conversaciones con otras parejas que ya viven un matrimonio interreligioso. Los retiros ocasionales pueden ser un medio para fortalecer la fe y el amor dentro del matrimonio. Ser\u00e1 importante tomar la iniciativa de buscar, o crear, comunidades que fomenten un di\u00e1logo abierto y respetuoso sobre las diferencias de creencias.<\/p>\n<p>Entre los temas que pueden dar lugar a debates se incluyen:<\/p>\n<ul>\n<li>La oraci\u00f3n en familia: rezar juntos fortalece la relaci\u00f3n de la familia con Dios y es una oportunidad maravillosa para crecer.<\/li>\n<li>Participar en las dos Iglesias: si ambos c\u00f3nyuges est\u00e1n igualmente comprometidos con su fe y su tradici\u00f3n, pueden surgir ciertos retos, tales como:<\/li>\n<li>El conocimiento y el desarrollo dentro de cada tradici\u00f3n.<\/li>\n<li>Concienciaci\u00f3n y mayor comprensi\u00f3n de la tradici\u00f3n del otro c\u00f3nyuge.<\/li>\n<li>Compromiso social con cada comunidad religiosa.<\/li>\n<li>Respeto por ambas tradiciones, independientemente del grado de implicaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p>La participaci\u00f3n conjunta en los servicios ecum\u00e9nicos es una buena forma de compartir la vida cristiana. Hay muchos servicios regionales disponibles. Entre ellos se encuentran el \u201cServicio de Oraci\u00f3n Luterano-Cat\u00f3lico\u201d anual en las Ciudades Gemelas, los servicios de adoraci\u00f3n de Acci\u00f3n de Gracias en diversas comunidades, la Semana de Oraci\u00f3n por la Unidad Cristiana (del 18 al 25 de enero), que se celebra oficialmente en muchas iglesias, as\u00ed como los servicios de Cuaresma y de la Semana Santa.<\/p>\n<p>A medida que crecen juntos en el amor a lo largo de los a\u00f1os, el matrimonio puede resultar tanto complejo como enriquecedor. La paciencia, la comunicaci\u00f3n, la aceptaci\u00f3n y el humor respetuoso son esenciales. \u00abMarriage Encounter\u00bb, \u00abCursillo\u00bb y \u00abV\u00eda de Cristo\u00bb son algunos programas dise\u00f1ados para mejorar la comunicaci\u00f3n y constituyen recursos de apoyo para los matrimonios interreligiosos. Los p\u00e1rrocos y los ministros laicos podr\u00e1n proporcionarles m\u00e1s informaci\u00f3n sobre estos programas.<\/p>\n<p><strong>Otros momentos importantes en un matrimonio:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>El nacimiento de los hijos conlleva decisiones importantes en relaci\u00f3n con el bautismo y la fe. Es fundamental que exista un entendimiento y un consenso comunes sobre el significado y la importancia del bautismo. Mediante el bautismo nos unimos a Cristo y nos convertimos en miembros de la Iglesia.<\/li>\n<li>El crecimiento en la vida religiosa se consolidar\u00e1 cuando cada uno fomente y enriquezca la fe a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n y el culto semanal, la educaci\u00f3n, la fe y la participaci\u00f3n en la comunidad.<\/li>\n<li>La enfermedad, la muerte y otras situaciones de p\u00e9rdida son momentos en los que las Iglesias pueden brindar fortaleza y apoyo a todas las personas afectadas.<\/li>\n<\/ul>\n<p>De vez en cuando, es importante recordar tanto la alegr\u00eda como el compromiso del d\u00eda de tu boda. Cuando surgen dificultades, es importante buscar asesoramiento competente y palabras de aliento. Del mismo modo, es fundamental buscar formas de crecer y mantener una vida matrimonial plena, y ser consciente de que el sacrificio es necesario en todo matrimonio<\/p>\n<p>Mientras planifican este momento tan importante de sus vidas, tengan presente que la Iglesia \u2014tanto la comunidad luterana como la cat\u00f3lica\u2014 invoca la bendici\u00f3n de Dios sobre sus decisiones, sus compromisos y sus esperanzas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre las preocupaciones pastorales m\u00e1s importantes y m\u00e1s comunes de las relaciones ecum\u00e9nicas de nuestras dos comunidades est\u00e1 el matrimonio entre luteranos y cat\u00f3licos.<\/p>","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[135],"tags":[],"class_list":["post-7975","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ecumenical-guides"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7975","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7975"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7975\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7975"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7975"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7975"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}