{"id":9923,"date":"2025-07-28T21:48:22","date_gmt":"2025-07-29T01:48:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.archspm.org\/?p=9923"},"modified":"2025-07-31T00:13:58","modified_gmt":"2025-07-31T04:13:58","slug":"archbishops-weekly-word-examen-the-movements-of-the-holy-spirit","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.archspm.org\/es\/archbishops-weekly-word-examen-the-movements-of-the-holy-spirit\/","title":{"rendered":"Palabra semanal del arzobispo: \u2018Examina\u2019 los movimientos del Esp\u00edritu Santo"},"content":{"rendered":"<h2>Juntos en el camino: Palabras semanales del Arzobispo Hebda<\/h2>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-8875 size-thumbnail\" src=\"https:\/\/www.archspm.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/full-150x150.png\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/www.archspm.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/full-150x150.png 150w, https:\/\/www.archspm.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/full-12x12.png 12w, https:\/\/www.archspm.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/full.png 248w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/p>\n<p>El verano sigue pasando volando: cuesta creer que ya estemos a finales de julio. Mis compa\u00f1eros me dicen que, cuanto m\u00e1s envejecemos, m\u00e1s r\u00e1pido parece pasar el tiempo. Sin embargo, ayer me encontr\u00e9 con varios de nuestros seminaristas en la misa de la Conferencia anual de Steubenville y not\u00e9 que ya estaban hablando del regreso a la escuela y se preguntaban d\u00f3nde se hab\u00eda ido el verano. No importa en qu\u00e9 punto del camino de la vida nos encontremos, nunca queremos que el tiempo simplemente pase o se evapore.<\/p>\n<p>Esta semana celebramos la festividad de San Ignacio de Loyola, fundador de la orden jesuita, tambi\u00e9n conocida como la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. Siempre le estar\u00e9 agradecido por compartir su incre\u00edble carisma con la Iglesia, especialmente a trav\u00e9s de los hombres que contin\u00faan con su ministerio como sacerdotes y hermanos jesuitas. Durante mi estancia en el seminario mayor, tuve la suerte de contar con un director espiritual jesuita, el difunto padre George Aschenbrenner. Me ayud\u00f3 mucho cuando estaba discerniendo mi vocaci\u00f3n... y me ayud\u00f3 a obtener dos t\u00edtulos (teolog\u00eda y derecho can\u00f3nico) en la universidad jesuita de Roma, la Gregoriana (la sucesora moderna de la <em>Colegio Romano <\/em>que fund\u00f3 Ignacio). Me sent\u00ed honrado de que \u00e9l acabara predicando mi primera misa.<\/p>\n<p>Al igual que el padre Aschenbrenner, los jesuitas que me ense\u00f1aron eran gigantes. Viv\u00edan en los barrios m\u00e1s humildes, pero se dedicaban de verdad a desarrollar sus corazones y sus mentes. Despu\u00e9s de comer, nos col\u00e1bamos en la planta de su residencia en la Gregoriana para ver un ritual posprandial muy curioso: se reun\u00edan en grupos de seis, tres contra tres, y debat\u00edan mientras caminaban por el pasillo. Cuando llegaban al final del pasillo, cambiaban de idioma y volv\u00edan en la otra direcci\u00f3n. Para cuando hab\u00edan cubierto el ingl\u00e9s, el franc\u00e9s, el italiano, el espa\u00f1ol y el lat\u00edn, se hab\u00edan ganado un breve descanso antes de volver a los libros por la tarde.<\/p>\n<p>No deber\u00eda sorprender que los hijos de San Ignacio fueran extraordinarios. La biograf\u00eda de su fundador se lee como una novela de aventuras y suspense. Antes de su conversi\u00f3n, Ignacio, o \u00cd\u00f1igo, como se le llamaba en su lengua materna, el euskera, siempre se hab\u00eda enorgullecido de sus actos de caballerosidad y valent\u00eda, hasta el d\u00eda en que result\u00f3 herido en combate y casi perdi\u00f3 una pierna. Fue entonces, mientras pasaba meses recuper\u00e1ndose en el hospital, cuando pudo ver m\u00e1s all\u00e1 de las b\u00fasquedas externas que le hab\u00edan atra\u00eddo y, en cambio, volverse hacia su interior, hacia los movimientos a\u00fan m\u00e1s nobles del coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Hoy pienso en San Ignacio, ahora que se acerca su festividad y que ya hemos superado las dos terceras partes de este glorioso verano de Minnesota. En medio de los viajes de vacaciones, los deportes y otras actividades que suelen caracterizar esta temporada, puede resultar dif\u00edcil encontrar la tranquilidad que tanto apreciaba Ignacio y dedicar el tiempo necesario para reflexionar sobre c\u00f3mo act\u00faa el Esp\u00edritu Santo en nuestros corazones. Por eso, aunque se desarroll\u00f3 hace casi 500 a\u00f1os, la famosa pr\u00e1ctica de San Ignacio, el \u2019examen diario\u201c, sigue siendo una herramienta tan valiosa que nos prepara para el discernimiento en 2025.<\/p>\n<p>Como se explica en el <a href=\"https:\/\/www.jesuits.org\/spirituality\/the-ignatian-examen\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sitio web de los jesuitas<\/a>, El examen ignaciano diario sigue cinco sencillos pasos:<\/p>\n<ol>\n<li>P\u00f3ngase en presencia de Dios. D\u00e9 gracias por el gran amor que Dios le tiene.<\/li>\n<li>Ora para pedir la gracia de comprender c\u00f3mo act\u00faa Dios en tu vida.<\/li>\n<li>Repasa tu d\u00eda: recuerda momentos espec\u00edficos y c\u00f3mo te sent\u00edas en ese momento.<\/li>\n<li>Reflexiona sobre lo que hiciste, dijiste o pensaste en esos momentos. \u00bfTe acercabas m\u00e1s a Dios o te alejabas de \u00c9l?<\/li>\n<li>Mira hacia el ma\u00f1ana: piensa en c\u00f3mo podr\u00edas colaborar m\u00e1s eficazmente con el plan de Dios. S\u00e9 espec\u00edfico y concluye con el \u201cPadre Nuestro\u201d.\u201d<\/li>\n<\/ol>\n<p>No podr\u00eda ser m\u00e1s f\u00e1cil, pero puedo compartir con ustedes que los frutos son maravillosos. Me ha ayudado mucho a apreciar m\u00e1s profundamente los acontecimientos que conforman mi d\u00eda y a desarrollar un mayor sentido de gratitud por experiencias que, de otro modo, podr\u00edan pasar desapercibidas. Junto con la ofrenda matutina diaria, siempre es la primera pr\u00e1ctica que sugiero a quienes desean acercarse m\u00e1s al Se\u00f1or. Si a\u00fan no forma parte de su repertorio espiritual, la festividad de San Ignacio podr\u00eda ser un buen momento para empezar.<\/p>\n<p>\u00dananse a m\u00ed para dar las gracias a los jesuitas de nuestra Arquidi\u00f3cesis que contin\u00faan encarnando el carisma de Ignacio en esta Iglesia local, ya sea en su apostolado de retiros en DeMontreville, en su trabajo en la escuela secundaria Cristo Rey de Minneapolis o en su liderazgo en las parroquias de Santo Tom\u00e1s Moro y San Pedro Claver. San Ignacio de Loyola, ruega por nosotros.<\/p>\n<p><em>\u00danase a los m\u00e1s de 81.000 cat\u00f3licos que reciben mensualmente <a href=\"https:\/\/www.archspm.org\/es\/togetheronthejourney\/\">Juntos en el viaje<\/a> v\u00eddeos del arzobispo Hebda. Si se suscribe, tambi\u00e9n recibir\u00e1 su bolet\u00edn Weekly Word: <\/em><\/p>\n<p><em><a class=\"elementor-button elementor-button-link elementor-size-sm\" href=\"https:\/\/archspm.flocknote.com\/ArchbishopsWeekl\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span class=\"elementor-button-content-wrapper\"><span class=\"elementor-button-text\">Recibir el bolet\u00edn del Arzobispo<\/span><\/span><\/a><\/em><\/p>\n<p>Lea este mensaje en <a href=\"https:\/\/archspm.flocknote.com\/note\/32517468\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Flocknote<\/a>.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El verano sigue pasando volando: cuesta creer que ya estemos a finales de julio. Mis compa\u00f1eros me dicen que, cuanto m\u00e1s envejecemos, m\u00e1s r\u00e1pido parece pasar el tiempo. 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