What Makes You Happy?

“We hold these truths to be self-evident, that all men are created equal, that they are endowed, by their Creator, with certain unalienable Rights, that among these are Life, Liberty, and the pursuit of Happiness.”

When Thomas Jefferson and co-committee members drafted the Declaration of Independence in 1776, they drew on the writings of previous authors who had listed “life, liberty and property” or “life, liberty and security.” Just what did they mean by “the pursuit of happiness” and why did they think it more important than property?

“What makes you happy?” I asked several people in both Minnesota and Venezuela. I realize that the resulting responses may be a bit skewed, since those I surveyed were all people of faith responding to a question by a priest, but not one of them mentioned property, material possessions or money in the list of what makes them happy. Furthermore, despite the social and economic differences between Venezuela and Minnesota, the lists of what makes people happy turn out to be pretty similar. Consider the following:

MN: Being at peace with God and with family.
VEN: The love of God and the health of my family.

MN: An armful of grand babies! I can spend any amount of time just watching them play.

VEN: Having my daughters healthy and happy together with me.

MN: Being around people and helping others…also a good glass of wine while listening to live music.
VEN: Seeing the progress of people in life and knowing that I am doing something good for others.

MN: When I see children and young adults at Mass, especially if it’s an “extra” like a daily Mass.
VEN: That in this time we are learning to value what is most important…the love of God and the unity of our family, things we maybe didn’t take time to focus on before, busying ourselves with so many things.

MN: When I was teaching, one of my greatest joys was talking with kids about books and the love of reading. Today, I continue to share that love of reading with friends and family.
VEN: Spending time with family and friends, planning a little trip with them, or enjoying that magic moment opening a book for the first time without really knowing what is hidden in its pages.

MN: Pretty much everything can make me happy…all kinds of weather, people and God’s creation
VEN: Oneness with the earth, joy in simple things.

Going for a walk with friends, working in the garden, a hug from a friend at the moment you most need it, family get-togethers, a quiet time of prayer experiencing closeness and peace with God. Not a single thing on the lists I received, except maybe that glass of wine, cost a cent. Is it true, then, as the expression goes, that “money can’t buy you happiness?” Maybe, but consider this for a moment. People who don’t have money tend to be more stressed and worry a lot more than those who do. Their life is less comfortable. Such is the reality for our parishioners here in Venezuela, yet they are as happy, if not more so, than folks back in Minnesota.

Money does make life more comfortable. You can buy cool stuff and have lots of experiences. But here’s the problem. People who seem happiness by accumulating things and experiences tend to be far less happy than those who do not. Happiness seems to elude them. In fact, it eludes anyone who pursues happiness itself as their goal. For a good example, check out the story of Zacchaeus in Luke 19:1-10. As a teacher here put it so well, “We spend our lives seeking happiness without really knowing what it is that truly makes us happy.”

True happiness only comes as a by-product, an indirect result, of seeking strong loving relationships with God and others, fulfilling jobs and past-times that put our talents and interests into action, and making a positive difference helping others. Such is the reality reflected in the lists I received. True happiness comes more from focusing on others than focusing on oneself, as one lady here put it: “Seeing my family happy is what makes me happy.” Such is the “pursuit of happiness” that can bear positive results for people everywhere.

Points to ponder
What makes you happy? How can you help other people to experience more happiness in their lives?


¿Qué te hace feliz?

“Sostenemos como evidentes estas verdades, que todos los hombres son creados iguales, que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables, que entre estos están la vida, la libertad y la búsqueda de la Felicidad”. Cuando Thomas Jefferson redactó la Declaración de Independencia en 1776, fue inspirado por autores anteriores que habían enumerado ““la vida, la libertad y la propiedad” o “la vida, la libertad, y la seguridad”. ¿Qué quería decir con “la búsqueda de la felicidad” en vez de la propiedad o la seguridad?

“¿Qué te hace feliz?” pregunté a varias personas en Minnesota y Venezuela. Es posible que las respuestas resultantes podían ser un poco sesgadas, dado que todas eran personas de fe respondiendo a una pregunta de un sacerdote, pero ninguna de ellas mencionó propiedades, posesiones o dinero en la lista de lo que les hace felices. Además, a pesar de las diferencias

sociales y económicas entre Venezuela y Minnesota, las listas de lo que hace feliz a la gente resultan ser bastante similares. Considere lo siguiente:

MN: Viviendo en paz con Dios y con mi familia.

VEN: El amor de Dios y la salud de mi familia.

MN: Tener mis nietos en los brazos…podía pasar todo el día mirando a ellos jugando.

VEN: Tener a mis hijas sanas y felices junto a mí.

MN: Estando presente a la gente y ayudándolos…también me gusta una copa de vino escuchando a la música

VEN: Ver el progreso de las personas los logros que obtienen, sabiendo que hago algo bueno por los demás.

MN: Ver a los niños y jóvenes asistiendo a la Misa, especialmente una Misa “extra” durante la semana.

VEN: En este tiempo estamos aprendiendo a valorar lo más importante…el amor de Dios y la unión de todos nuestros familiares, cuestión que antes nada tenía tiempo porque vivíamos pendientes en otras cosas

MN: Cuando era maestro, algo que me dio mucha alegría era hablando con los niños de lo bonito de los libros y la aventura de leer. Todavía lo hago con mis amigos y familiars.

VEN: Compartiendo un momento en familia o entre amigos, un viaje corta en su compañía, disfrutando de ese instante mágico de abrir un libro por primera vez sin saber bien qué esconden sus paginas.

MN: Casi todo puede hacerme feliz…todos tipos de clima, de personas y toda la creación de Dios

VEN: La armonía con el ambiente, las cosas sencillas.

Pasear con amigos, trabajar en el jardín, el abrazo caluroso de un amigo justo en ese momento que tanta faltanos hace, un momento de oración experimentando la cercanía y la paz con Dios… nada en las listas, menos quizás esa copa de vino, costó un centavo. ¿Es la verdad, entonces, como dice la expresión, que “el dinero no puede comprar la felicidad“? Tal vez, pero considera esto por un momento. Los que no tienen dinero tienden a vivir más estresadas y preocupadas que los que sí lo tienen. Su vida es menos cómoda. Tal es la realidad para nuestros feligreses aquí en Venezuela, pero todavía son felices, a veces más que la gente de Minnesota.

El dinero hace la vida más cómoda, verdad. Puedes comprar más cosas y tener experiencias bellas. Pero en esto está el problema. Los que buscan la felicidad acumulando cosas y experiencias tienden a ser menos felices que aquellos que no lo hacen. La verdad es que la felicidad elude a cualquiera que la busca como su meta. Mira a la historia de Zaqueo en Lucas 19:1-10. una maestra aquí lo expresó bien: Pasamos la vidabuscando la felicidad y ni siquiera sabemos detectar qué es lo que nos hace realmente felices.

La verdadera felicidad solo viene como un subproducto indirecto de buscar relaciones de amor con Dios y los demás, de realizar trabajos y pasatiempos que pongan en acción nuestros talentos e intereses, en particular al servicio de los demás. Tal es la realidad reflejada en las listas que recibí. La verdadera felicidad viene más de centrarse en los demás que de centrarse en uno mismo, como dijo una señora aquí: “Ver a mi familia feliz es lo que me hace feliz”. Eso es “la búsqueda de la felicidad” que puede resultar exitosa para todo el mundo.

Puntos a considerar

¿Qué te hace feliz? ¿Cómo puedes ayudar a otras personas a experimentar más felicidad en sus vidas?