San Agustín: Por la fuerza del envejecimiento

San Agustín: Por la fuerza del envejecimiento

Oh Señor, Dios nuestro,
Bajo la sombra de tus alas, esperemos.
Tú nos apoyarás,
tanto para el cabello joven como para el canoso.
Cuando nuestra fuerza proviene de Ti,
es la fuerza;
pero, cuando se trata de los nuestros,
es debilidad.
Volvemos a Ti, oh Señor,
que, debido a su cansancio
que nuestra alma se eleve hacia Ti,
apoyándome en lo que Tú has creado,
y transmitiéndotelo a ti mismo,
que los has creado maravillosamente;
pues en ti está el descanso
y la verdadera fuerza.

Amén.

-San Agustín

 

Utilizado de conformidad con el Aviso de Copyright, 2012.

Visite el Ministerio de Puertas Católicas para más información.

Para más oraciones católicas y recursos adicionales, visite la página Página web de EWTN.

Buscar en nuestro sitio