El Ángelus
El ángel del Señor le dijo a María:
Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
nuestra muerte. Amén.
He aquí la sierva del Señor: hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
nuestra muerte. Amén.
Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros.
Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
nuestra muerte. Amén.
Ruega por nosotros, oh Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
Oremos:
Derrama, te suplicamos, oh Señor, tu gracia en nuestros corazones, para que nosotros, a quienes se nos dio a conocer la encarnación de Cristo, tu Hijo, por el mensaje de un ángel, podamos llegar a la gloria de su resurrección por su pasión y cruz, por el mismo Cristo nuestro Señor.
Amén.
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