Oración del Papa Benedicto XVI por los no nacidos

Oración del Papa Benedicto XVI por los no nacidos

Señor Jesús,

Tú, que visitas fielmente y colmas con tu Presencia a la Iglesia y la historia de los hombres; Tú, que en el sacramento milagroso de tu Cuerpo y tu Sangre nos haces partícipes de la vida divina y nos permites saborear de antemano la alegría de la vida eterna; te adoramos y te bendecimos.

Postrados ante Ti, fuente y amante de la vida, verdaderamente presente y vivo entre nosotros, te lo suplicamos.

Despierta en nosotros el respeto por cada vida por nacer, haznos capaces de ver en el fruto del seno materno la obra milagrosa del Creador, abre nuestros corazones para acoger con generosidad a cada niño que viene al mundo.

Bendice a todas las familias, santifica la unión de los cónyuges y haz que su amor sea fecundo.

Acompaña las decisiones de las asambleas legislativas con la luz de tu Espíritu, para que los pueblos y las naciones reconozcan y respeten el carácter sagrado de la vida, de toda vida humana.

Orienta la labor de los científicos y los médicos, para que todo avance contribuya al bienestar integral de la persona y nadie sufra opresión ni injusticia.

Otorga tu caridad creativa a los administradores y economistas, para que puedan identificar y promover las condiciones necesarias para que las familias jóvenes puedan acoger con serenidad el nacimiento de nuevos hijos.

Consuela a las parejas casadas que sufren por no poder tener hijos y, en tu bondad, provéeles lo necesario.

Enséñanos a todos a cuidar de los niños huérfanos o abandonados, para que puedan sentir el calor de tu caridad y el consuelo de tu divino Corazón.

Junto con María, tu Madre, la gran creyente, en cuyo seno asumiste nuestra naturaleza humana, esperamos recibir de ti, nuestro único y verdadero Bien y Salvador, la fuerza para amar y servir a la vida, con la esperanza de vivir para siempre en ti, en comunión con la Santísima Trinidad.

 

©2012 EWTN. Utilizado con permiso.
 

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