Oración a Nuestra Señora de Lourdes
Esta oración fue pronunciada durante la visita del Santo Padre a Lourdes (Francia) el 15 de agosto de 2004. El Papa le pidió, entre otras cosas, que “fuera nuestra guía por los caminos del mundo”.”
¡Salve, María, mujer pobre y humilde, bendita por el Altísimo! Virgen de la esperanza, aurora de una nueva era, nos unimos a tu canto de alabanza para celebrar la misericordia del Señor, para proclamar la llegada del Reino y la plena liberación de la humanidad.
¡Salve, María, humilde sierva del Señor, gloriosa Madre de Cristo! Virgen fiel, santa morada del Verbo, enséñanos a perseverar en la escucha de la Palabra y a ser dóciles a la voz del Espíritu, atentos a sus impulsos en lo más profundo de nuestra conciencia y a sus manifestaciones en los acontecimientos de la historia.
¡Salve María, Mujer de dolores, Madre de los vivos! Virgen esposa bajo la Cruz, nueva Eva, guíanos por los caminos del mundo. Enséñanos a vivir y a difundir el amor de Cristo, a permanecer junto a ti ante las innumerables cruces en las que tu Hijo sigue crucificado.
¡Salve María, mujer de fe, primera entre los discípulos! Virgen Madre de la Iglesia, ayúdanos a dar siempre razón de la esperanza que hay en nosotros, confiando en la bondad humana y en el amor del Padre. Enséñanos a construir el mundo partiendo de nuestro interior: en lo más profundo del silencio y la oración, en la alegría del amor fraterno, en la fecundidad única de la Cruz.
Santa María, Madre de los creyentes, Nuestra Señora de Lourdes, ruega por nosotros.
Amén.
-El papa Juan Pablo II, el 15 de agosto de 2004, en Lourdes, Francia.
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