San Gregorio: Oración pascual
Es lo más correcto,
con todas las fuerzas de nuestro corazón y nuestra mente,
para alabarte, Padre, y a tu Hijo Unigénito,
Nuestro Señor Jesucristo.
Querido padre,
por tu maravillosa condescendencia
de tu amorosa bondad hacia nosotros, tus siervos,
Entregaste a Tu Hijo.
Querido Jesús, pagaste por nosotros la deuda de Adán
al Padre Eterno
por tu sangre derramada en amor y misericordia.
Disipaste la oscuridad del pecado
por tu magnífica y radiante Resurrección.
Rompiste las cadenas de la muerte
y resucitó de entre los muertos como un Conquistador.
Reconciliaste el cielo y la tierra.
Nuestra vida no tenía ninguna esperanza de alcanzar la felicidad eterna
antes de que Tú nos redimieras.
Tu resurrección ha borrado nuestros pecados,
nos devolvió la inocencia y nos llenó de alegría.
¡Cuán inestimable es la ternura de Tu Amor!
Te lo pedimos, Señor,
para que tus siervos puedan disfrutar en paz
de esta alegría pascual.
Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor,
que vive y reina con Dios Padre,
en la unidad del Espíritu Santo,
por los siglos de los siglos.
Amén.
-San Gregorio (Papa)
Utilizado de conformidad con el Aviso de Copyright, 2012.
Visite el Ministerio de Puertas Católicas para más información.
Para más oraciones católicas y recursos adicionales, visite la página Página web de EWTN.