Vía Crucis - Séptima estación: Jesús cae por segunda vez

Vía Crucis - Séptima estación: Jesús cae por segunda vez

¡Jesús mío!, una de las hermosas cualidades que la gente admiraba en Ti era Tu fortaleza ante el escarnio: Tu capacidad para estar a la altura de las circunstancias. Pero ahora caes por segunda vez, aparentemente vencido por el dolor de la Cruz. Quienes Te juzgaron por las apariencias cometieron un terrible error. ¡Lo que parecía debilidad era una fortaleza sin igual!

A menudo juzgo por las apariencias, y qué equivocado estoy la mayor parte del tiempo. El mundo juzga exclusivamente mediante este método engañoso de discernimiento. Desprecia a quienes aparentemente han dado lo mejor de sí mismos y ahora se encuentran en la necesidad. Juzga a los pobres como fracasados, a los enfermos como inútiles y a los ancianos como una carga. ¡Cuán erróneo es ese tipo de juicio a la luz de tu segunda caída! Tu momento más grande fue el más débil. Tu mayor triunfo fue en el fracaso. Tu mayor acto de amor fue en la desolación. Tu mayor demostración de poder fue en esa absoluta falta de fuerza que te derribó al suelo.

Jesús, débil y poderoso, concédeme la gracia de ver más allá de lo visible y de ser más consciente de tu sabiduría en medio de la debilidad. Concede a los ancianos, a los enfermos, a los discapacitados, a los con retraso mental, a los sordos y a los ciegos el fruto de la alegría, para que sean siempre conscientes del don del Padre y de la enorme diferencia entre lo que ve el mundo y lo que ve el Padre; para que se gloríen en su debilidad, a fin de que se manifieste el poder de Dios.

Amén

 

©2012 EWTN. Utilizado con permiso.

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