Del arzobispo Bernard Hebda y el obispo Andrew Cozzens
Los recientes ataques violentos en Charlottesville y Barcelona, así como el atentado con bomba en una mezquita de Bloomington a principios de este mes, nos han obligado a todos a enfrentarnos a la existencia del mal en este mundo. Nos unimos a los hombres y mujeres de buena voluntad de nuestra Arquidiócesis y de todo el mundo que condenan toda violencia sin sentido y toda expresión de odio. Aunque no podemos saber ni juzgar lo que hay en el corazón de otra persona, sabemos que debemos enfrentarnos a cualquier indicio de racismo y prejuicio odioso que resida en nuestros corazones. La tentación de la desesperanza es muy real, pero sabemos que en Cristo tenemos la respuesta a la desesperación.
El papa Francisco nos recuerda: “La verdadera fuerza del cristiano es la fuerza de la verdad y del amor, que implica renunciar a toda forma de violencia. ¡La fe y la violencia son incompatibles! En cambio, la fe y la fuerza van de la mano. Los cristianos no son violentos, son fuertes. ¿Y con qué tipo de fuerza? La de la mansedumbre, la fuerza de la mansedumbre, la fuerza del amor”.”
Debemos ser personas de encuentro que busquen oportunidades para relacionarse con los demás de manera que se reconozca la dignidad de cada ser humano. Al vivir en una comunidad tan diversa, las posibilidades son reales e infinitas. Debemos ser testigos de paz, esperanza, bondad y caridad, lo cual debe comenzar en nuestros hogares, vecindarios y parroquias.
Reconozcamos y promovamos el poder de la oración. Pedimos a los fieles de esta Arquidiócesis y a nuestros vecinos de buena voluntad que se unan a nosotros para orar por los que han sido asesinados y heridos, así como por todos los que han sufrido el flagelo del racismo y la discriminación. La Misa de Reconciliación (#16 en el Misal Romano) y la Misa en tiempo de guerra o disturbios civiles (#31) serían adecuadas para que las parroquias las celebren en los próximos días. Oremos por la paz, la paciencia y la solidaridad en nuestra comunidad y entre todos los pueblos.