Fuente: Conferencia Episcopal de Estados Unidos
El arzobispo José H. Gómez, de Los Ángeles y presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), y el obispo David J. Malloy, de Rockford y presidente del Comité de Justicia y Paz Internacional de la USCCB, emitieron la siguiente declaración en solidaridad con el Líbano tras la explosión en el puerto de Beirut:
“El mundo observó con conmoción y horror la catastrófica explosión ocurrida el martes en el puerto de Beirut. Más de 135 personas han fallecido, miles han resultado heridas y el sufrimiento apenas ha comenzado a hacerse evidente.
“El Líbano ya se encontraba en una situación delicada debido a la corrupción económica y gubernamental, además de la pandemia del nuevo coronavirus. La difícil situación del pueblo libanés es ahora aún más grave. Recibimos al patriarca del Líbano, el cardenal Bechara Boutros Rai. Llamado a las naciones del mundo con amor fraternal y solidaridad. Animamos a los católicos y a todas las personas de buena voluntad a que recen por los afectados y contribuyan generosamente a la respuesta ante la catástrofe en el Líbano de Catholic Relief Services en crs.org. Además, hacemos un llamado al gobierno de los Estados Unidos para que acelere toda la asistencia humanitaria al Líbano en este momento de necesidad crítica.
“Participar en Oración del papa Francisco el miércoles para que el Líbano pueda ‘superar la grave crisis que está atravesando’ y suplicando la intercesión de Nuestra Señora del Líbano, ponemos nuestra segura esperanza en Aquel que reconcilia todas las cosas consigo mismo”.”