Fuente: Conferencia Episcopal de Estados Unidos
Como sociedad, reconocemos que el suicidio es una tragedia que acaba con una vida y deja tras de sí un rastro de devastación para la familia, los amigos y la comunidad que quedan atrás. Quienes promueven el suicidio asistido por un médico intentan establecer una distinción entre quienes padecen una enfermedad mental y desean poner fin a su vida y quienes padecen una enfermedad terminal y expresan el mismo deseo. Se trata de una distinción peligrosamente falsa con consecuencias de largo alcance. Lea la reflexión completa, rezay ver estos principales razones para oponerse al suicidio asistido.