“Ningún empleador debería verse obligado a participar en la decisión de una empleada de poner fin a la vida de su hijo”, ha declarado hoy el obispo Kevin C. Rhoades, de Fort Wayne-South Bend, presidente del Comité para la Libertad Religiosa de la Conferencia Episcopal Católica de Estados Unidos (USCCB), en respuesta a las nuevas normas publicadas por la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEOC) de Estados Unidos. Las normas implementan la Ley de Equidad para las Trabajadoras Embarazadas, que proporciona adaptaciones útiles a las mujeres embarazadas en el lugar de trabajo. Sin embargo, la EEOC ha desafiado la intención del Congreso y ha añadido la obligación de que los empleadores, incluidos los religiosos, proporcionen adaptaciones, como permisos, para el aborto.
El obispo Rhoades afirmó: “La Ley de Equidad para las Trabajadoras Embarazadas, tal y como está redactada, es una ley provida que protege la seguridad y la salud física de las madres embarazadas y de sus hijos por nacer. Es indefendible que la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo tergiverse la ley de una manera que viola la conciencia de los empleadores provida al obligarlos a facilitar los abortos. Ningún empleador debería verse obligado a participar en la decisión de una empleada de poner fin a la vida de su hijo”.”
La USCCB presentó comentarios formales a la EEOC en septiembre de 2023 (disponibles aquí) cuando la agencia federal propuso estas regulaciones.