Fuente: Conferencia Episcopal de Estados Unidos
Con motivo de la celebración del Día de la Libertad Religiosa en Estados Unidos el 16 de enero, el Comité para la Libertad Religiosa de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos publicó su informe anual sobre la situación de la libertad religiosa en Estados Unidos. El informe identifica y propone formas en que los católicos pueden abordar cinco áreas de especial preocupación —tanto amenazas como oportunidades—: los ataques contra los servicios de inmigración de carácter religioso, el antisemitismo, las obligaciones en materia de fecundación in vitro, la reducción de la ideología de género en la legislación y la libertad de elección de los padres en materia de educación.
“Este Año Jubilar nos brinda la oportunidad de reflexionar sobre la necesidad de la paciencia y la perseverancia en nuestra labor de dar testimonio de la verdad”, afirmó el obispo Kevin C. Rhoades, de Fort Wayne-South Bend, presidente del Comité para la Libertad Religiosa de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos (USCCB).
“El papa Francisco se refiere a la imagen bíblica del ancla como símbolo de esperanza: ‘La imagen del ancla es elocuente; nos ayuda a reconocer la estabilidad y la seguridad que nos pertenecen en medio de las aguas turbulentas de esta vida, siempre y cuando nos confiemos al Señor Jesús’. […] En los años transcurridos desde que los obispos de Estados Unidos crearon un comité para promover la libertad religiosa, hemos presenciado, sin duda, aguas turbulentas. Las tendencias han ido y venido, y los vientos políticos han cambiado de un lado a otro. El ministerio de los obispos para promover nuestra primera y más preciosa libertad ha buscado permanecer anclado en la verdad del Evangelio, y pedimos la gracia de este Jubileo para seguir manteniéndonos firmes en nuestros principios.
“De cara al año 2025, prevemos que las preocupaciones de siempre seguirán exigiendo nuestra vigilancia, mientras que también surgirán nuevas preocupaciones y, tal vez, nuevas oportunidades. Los líderes políticos de los países pueden cambiar, y las prioridades de las políticas públicas pueden variar en función de las diversas circunstancias actuales, pero nuestro compromiso paciente y firme con Jesucristo y el Evangelio no debe cambiar. Ruego para que este informe sirva de recurso a los cristianos y a todas las personas de buena voluntad que buscan promover y defender la libertad religiosa”.”
Actualizado según el comunicado modificado de la USCCB del 16 de enero de 2025.