Una oración provida por nuestro Presidente y los funcionarios públicos
Señor Dios, Autor de la vida y Fuente de la vida eterna, mueve los corazones de todos nuestros funcionarios públicos, y especialmente de nuestro presidente, para que cumplan dignamente y bien con sus responsabilidades hacia todos aquellos que están confiados a su cuidado. Ayúdalos en sus funciones especiales de liderazgo a extender el manto de protección a los más vulnerables, especialmente a los niños por nacer indefensos, cuyas vidas se ven amenazadas de exterminio por una sociedad indiferente. Guía a todos los funcionarios públicos con tu sabiduría y gracia para que dejen de apoyar cualquier ley que no proteja el bien fundamental que es la vida humana misma, la cual es un regalo de Dios y de los padres. Tú eres la Protectora y Defensora de las vidas de los inocentes no nacidos. Cambia los corazones de aquellos que comprometen el llamado a proteger y defender la vida. Lleva a nuestra nación a los valores que nos han hecho una gran nación, una sociedad que defiende los valores de la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad para todos. María, Madre de los vivos, ayúdanos a dar testimonio del Evangelio de la Vida con nuestras vidas y nuestras leyes, por Cristo, nuestro Señor. Amén.
Imprimatur: 22 de enero de 2009 + Reverendísimo Robert J. Baker, obispo de Birmingham, Alabama
©2012 EWTN. Utilizado con permiso.
Para más oraciones católicas y recursos adicionales, visite la página Página web de EWTN.