La cuestión del uso de las vacunas, en general, suele ser objeto de controversia en el foro de la opinión pública. En los últimos meses, esta Congregación ha recibido varias solicitudes de orientación sobre el uso de vacunas contra el virus SARS-CoV-2, causante de la COVID-19, que, en el curso de su investigación y producción, ha empleado líneas celulares extraídas de tejidos obtenidos de dos abortos que tuvieron lugar en el siglo pasado. Al mismo tiempo, las declaraciones diversas y a veces contradictorias de obispos, asociaciones católicas y expertos en los medios de comunicación han suscitado dudas sobre la moralidad del uso de estas vacunas.