Fuente: Conferencia Episcopal de Estados Unidos
Este viernes, 28 de agosto, se cumple el 57.º aniversario de la Marcha sobre Washington de 1963, en la que el reverendo Dr. Martin Luther King, Jr. pronunció su discurso “Tengo un sueño”. En este discurso histórico, proclamó que cuando los fundadores de nuestra nación escribieron las palabras de la Constitución y la Declaración de Independencia, “estaban firmando un pagaré del que todos los estadounidenses iban a ser herederos. Este pagaré era una promesa de que a todos los hombres, sí, tanto a los negros como a los blancos, se les garantizarían los derechos inalienables a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”.”
El obispo Shelton J. Fabre, de Houma-Thibodaux, presidente del Comité Ad Hoc contra el Racismo de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), compartió una reflexión sobre las emblemáticas palabras del Dr. King con motivo del aniversario:
“Esa promesa debe cumplirse. En el aniversario de este viernes, en medio de los continuos disturbios raciales que sacuden a nuestro país, reafirmamos nuestro compromiso de buscar pacíficamente la justicia racial. Nos solidarizamos con el arzobispo Jerome E. Listecki de Milwaukee, cuya diócesis abarca la ciudad de Kenosha, quien a principios de esta semana afirmó: ‘La violencia nunca puede ser el medio para alcanzar la paz y la justicia. La Iglesia se erige como un faro de esperanza’. Los pecados de la violencia, la injusticia, el racismo y el odio deben ser purgados de nuestras comunidades con actos de misericordia, con la protección y el cuidado de la dignidad de cada persona humana, con respeto por el bien común y con una búsqueda inquebrantable de la igualdad y la paz».’
“Reiteramos el valor de aquellas personas cuya vida y dignidad humanas se ven marginadas en este país a causa del racismo, así como nuestra necesidad de luchar por ellas, incluidos los no nacidos. Teniendo en cuenta la violencia en Kenosha, Wisconsin, y en otras ciudades de todo el país, instamos a todas las personas de fe a que dediquen el 28 de agosto o la fiesta de San Pedro Claver, el 9 de septiembre, como un día de ayuno y oración. Instamos a los católicos a que consideren asistir al Santo Sacrificio de la Misa y ofrezcan su participación en reparación por los pecados de racismo al Sagrado Corazón de Jesús. Invitamos a los fieles a que también consideren rezar el rosario, el Servicio de oración de la USCCB por la sanación racial, y por la intercesión de los santos que han luchado por la igualdad racial, como Santa Catalina Drexel y San Pedro Claver. Debemos seguir luchando contra los males actuales de nuestra sociedad y, en palabras del Dr. King, negarnos a creer ‘que el banco de la justicia está en bancarrota’. El sueño del Dr. King, como él mismo dijo, está profundamente arraigado en el Sueño Americano. No olvidemos el precio que él y tantos valientes testigos de todas las religiones y credos pagaron para traernos hasta este momento.”