Fuente: Conferencia Episcopal de Estados Unidos
“El Dr. King animó a las personas a ser líderes en las prioridades que Cristo nos dio en el Evangelio”, afirmó el arzobispo Paul S. Coakley, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, en una reflexión en la que conmemoraba la vida y el legado del difunto líder de los derechos civiles. El arzobispo Coakley centró su reflexión con motivo del Día del Dr. Martin Luther King, Jr. en un fragmento del sermón del Dr. King, Instinto de tambor mayor:
“Dediquemos un momento a honrar la vida y el legado del Dr. Martin Luther King, Jr., cuya voz profética fue un ‘tambor mayor de la justicia’. Sus inspiradoras palabras siguen llegando a nuestros corazones hoy en día:
‘Sí, si quieres decir que fui un tambor mayor, di que fui un tambor mayor de la justicia. Di que fui un tambor mayor de la paz. Fui un tambor mayor de la rectitud. Y todas las demás cosas superficiales no importarán’.’
“¿Qué significa ser un ‘drum major’ en nuestras propias comunidades? El sermón del Dr. King animaba a las personas a ser líderes en las prioridades que Cristo nos encomendó: alimentar al hambriento, dar de beber al sediento, acoger al forastero, vestir al desnudo, cuidar del enfermo y visitar a los que están en prisión. A través de los ministerios de servicio social y caritativos de la Iglesia Católica, nos esforzamos por encarnar el Mandato evangélico a nivel local y comunitario. Pero igual de importante es el reto de ayudar a los fieles a vivir auténticamente esta llamada. Nuestra mensaje especial sobre inmigración y nuestro compromiso de seguir abordar el pecado del racismo son dos ejemplos recientes que representan iniciativas para ser abanderados del amor en nuestras comunidades.
“En nuestro carta pastoral En la lucha contra el racismo, los obispos reconocemos el liderazgo del Dr. King a la hora de unir a las personas de fe en la labor por la justicia racial, y señalamos ‘que ese espíritu es fundamental para la lucha actual’. Al recordar al Dr. King y conmemorar su legado, continuemos esta labor como «drum majors» y participemos en acciones de compasión y misericordia.
“Les animo a que se tomen un tiempo para reflexionar sobre cómo el Espíritu Santo les está invitando a unirse a otros para hacer frente a los desafíos que se presentan en nuestras familias, barrios o comunidades. Ojalá podamos liderar el camino hacia la construcción de una sociedad basada en la justicia, la paz, la rectitud y la dignidad de cada persona”.”