50.º aniversario de la misión en Venezuela: una oportunidad para la gratitud y la esperanza

Fuente: El espíritu católico

Para muchos católicos de las Ciudades Gemelas, el “padre Greg Schaffer” se ha convertido en sinónimo de la misión de la Arquidiócesis de San Pablo y Minneapolis en Venezuela. Y no sin razón.

Este nativo de St. Paul, que ejerce como párroco de la parroquia misionera de Jesucristo Resucitado, lleva más de 20 años en Ciudad Guayana, lo que lo convierte en el sacerdote de la archidiócesis que más tiempo ha permanecido en este destino. Durante ese tiempo, ha forjado sólidas relaciones entre los habitantes de Minnesota y el pueblo venezolano al que sirve, ya sea organizando viajes interculturales entre ambos lugares o invitando activamente a los laicos de la arquidiócesis a apoyar las numerosas iniciativas emprendidas en la misión.

Pero cada vez que sale a la calle frente a la parroquia, el padre Schaffer recuerda el lugar que ocupa dentro de un legado mucho más amplio. Allí, en un colorido mural que luce el título “Misioneros de San Pablo”, le devuelven la sonrisa las imágenes pintadas de muchos de los 22 sacerdotes misioneros que han prestado servicio a lo largo de los 50 años de historia de la misión.

“Es realmente único formar parte de esto”, dijo el padre Schaffer, refiriéndose a la presencia misionera de la arquidiócesis, que comenzó en diciembre de 1970. Actualmente le acompaña en la parroquia el padre Dennis Dempsey, quien ya prestó servicio en la misión durante cinco años en la década de los noventa. “La gente de aquí todavía recuerda a los que vinieron antes con mucho cariño y un amor sincero hacia ellos”.”

Aunque los planes para celebrar el 50.º aniversario se han pospuesto debido a la COVID-19, el padre Schaffer y otras personas que han contribuido a ello aprovechan la ocasión para recordar con gratitud una historia llena de vida y variedad.

Lee la historia completa en El espíritu católico.

Buscar en nuestro sitio