El arzobispo Hebda comenta el caso del arzobispo McCarrick

De la columna del arzobispo Bernard A. Hebda en la edición del 9 de agosto de 2018 de The Catholic Spirit:

Cada vez que se celebra la misa, el sacerdote reza para que Jesús “no mire nuestros pecados, sino la fe de [su] Iglesia...”. Esa ha sido una oración importante para mí durante el tiempo que he estado sirviendo a esta arquidiócesis, muy consciente de nuestros pecados, pero igualmente consciente de la fe fuerte y vibrante de esta Iglesia local.

He estado rezando esa oración con aún más fervor en estas últimas semanas, ya que la Iglesia en Estados Unidos se ha enfrentado una vez más a sus pecados, tras las noticias de que el ex cardenal Theodore McCarrick, uno de los eclesiásticos más destacados de Estados Unidos en el último cuarto de siglo, ha sido acusado de abusar de dos menores y de acosar o agredir sexualmente a varios seminaristas y sacerdotes jóvenes. Para empeorar las cosas (si es que eso es posible), han salido a la luz pruebas que indican que un obispo, así como algunos sacerdotes y laicos, habían puesto en conocimiento de las autoridades eclesiásticas las denuncias de conducta indebida con seminaristas, pero fue en vano: el arzobispo McCarrick fue, no obstante, “ascendido” a arzobispo de la capital de nuestro país y elevado al Colegio Cardenalicio.

 

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