Declaración del presidente de la Comisión de Asuntos de Asia y las Islas del Pacífico de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos sobre la discriminación contra la comunidad asiática

Fuente: Conferencia Episcopal de Estados Unidos

Tras los tiroteos mortales ocurridos la semana pasada en tres establecimientos comerciales del área metropolitana de Atlanta y el debate que se ha desatado en torno a otros incidentes denunciados de agresiones contra personas de ascendencia asiática, el obispo Oscar A. Solís, de Salt Lake City, y presidente del Subcomité de Asuntos de Asia y las Islas del Pacífico de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB), condenó la cultura de muerte, odio y violencia que subyace a estos incidentes y hizo un llamado a la solidaridad con los más vulnerables. A continuación se incluye la declaración completa:

“Me entristece profundamente enterarme de otro tiroteo masivo que ha cobrado trágicamente la vida de ocho personas y ha reavivado la preocupación por el aumento de la hostilidad hacia las personas de ascendencia asiática. Como obispos, condenamos cualquiera cualquier tipo de odio y violencia, especialmente por motivos de raza, etnia o género. Rezamos por las familias y los amigos de quienes han perdido la vida, así como por sus comunidades, que pueden sentirse inseguras y vulnerables en estos momentos.

“Este último incidente ha dado lugar a un debate nacional sobre cómo abordar los prejuicios contra los asiáticos, que se han manifestado en forma de numerosos actos de violencia física, agresiones verbales y destrozos de propiedad contra personas de ascendencia asiática a lo largo del último año, lo que ha dejado traumatizadas a comunidades de todo el país.

“Me hago eco de las palabras del arzobispo Gregory Hartmayer:» palabras que ‘debemos apoyar a todas las víctimas de la violencia y mostrarnos solidarios con las personas vulnerables de nuestras comunidades’. En términos más generales, debemos insistir siempre en que cada ser humano es un hermano o una hermana en Cristo, creado a imagen y semejanza de un Dios amoroso. Especialmente durante este tiempo de Cuaresma, recordemos el amor y la misericordia de Dios por cada uno de nosotros y renovemos el llamado a la conversión del corazón, para que podamos estar más unidos al amor de Dios y compartirlo con todos nuestros prójimos”.”

El pasado mes de mayo, en medio de un aumento de las denuncias de incidentes de racismo y xenofobia contra estadounidenses de origen asiático y de las islas del Pacífico, tres obispos presidentes emitió un comunicado expresando su “llamado a una determinación más firme en pro de la unidad, que se manifieste a través de actos de solidaridad, bondad y amor mutuo, para que podamos salir de esta crisis renovados y más fuertes como un solo pueblo estadounidense; un pueblo que valora cada vida humana, independientemente de la raza, el origen étnico, el género o la afiliación religiosa”.”

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