Del Arzobispo Bernard A. Hebda
En enero de 2014, antes de mi llegada a la Arquidiócesis, el reverendo Peter Laird solicitó al papa Francisco una dispensa de las obligaciones del estado clerical, comúnmente conocida como “solicitud de secularización”. Recientemente se me ha informado de que el Santo Padre ha concedido la petición de Peter, dispensándole de todas las obligaciones del estado clerical, incluida la del celibato clerical. Eso significa que Peter, que se había retirado del ministerio sacerdotal público en 2013, vivirá como laico y no podrá volver al ministerio público ordinario sin el permiso del Santo Padre. A menudo me recuerdan que Peter sirvió generosamente a esta Arquidiócesis desde la fecha de su ordenación, el 31 de mayo de 1997, hasta su retirada del ministerio, incluso como Vicario General y Moderador de la Curia. Aunque muchos echarán de menos su ministerio sacerdotal, tengo la esperanza de que la decisión del Papa Francisco permita a Peter cumplir su vocación bautismal de nuevas maneras.