El presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos reacciona ante la aprobación de la Ley One Big Beautiful Bill

Fuente: Conferencia Episcopal de Estados Unidos

En respuesta a la aprobación de la Ley “One Big Beautiful Bill” por parte del Congreso de los Estados Unidos, el arzobispo Timothy P. Broglio, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos, lamentó el gran daño que la ley causará a muchos de los más vulnerables de la sociedad, al aplicar recortes más drásticos a Medicaid y a los créditos fiscales para la energía limpia, y al aumentar aún más el déficit. Si bien los obispos habían elogiado los aspectos positivos de una versión anterior del proyecto de ley, la restricción de los fondos federales a los proveedores de servicios de aborto, como Planned Parenthood, se redujo a un año, la disposición sobre la elección de los padres en materia de educación se debilitó considerablemente y se eliminó la restricción a la financiación federal de los procedimientos de «transición de género».

El arzobispo Broglio dijo:

“Mis hermanos en el episcopado y yo hemos en repetidas ocasiones y ha instado constantemente a los legisladores a que utilicen el proceso de reconciliación presupuestaria para ayudar a las familias necesitadas y a que modifiquen aquellos aspectos del proyecto de ley que perjudican a los pobres y vulnerables. La versión final del proyecto de ley incluye recortes inaceptables en la asistencia sanitaria y alimentaria, recortes fiscales que aumentan la desigualdad, disposiciones migratorias que perjudican a las familias y a los niños, y recortes en programas que protegen la creación de Dios. El proyecto de ley, tal como se aprobó, causará el mayor daño a quienes son especialmente vulnerables en nuestra sociedad. A medida que sus disposiciones entren en vigor, las personas perderán el acceso a la atención médica y tendrán dificultades para comprar alimentos, se separará a los miembros de las familias y las comunidades vulnerables estarán menos preparadas para hacer frente a los impactos ambientales de la contaminación y el clima extremo. Se debe hacer más para prevenir estos efectos devastadores.

“La enseñanza de la Iglesia católica sobre la defensa de la dignidad humana y el bien común nos impulsa a redoblar nuestros esfuerzos y a ofrecer ayuda concreta a quienes se encuentren en mayor necesidad, así como a seguir abogando por iniciativas legislativas que brinden mejores oportunidades en el futuro a las personas necesitadas”.”

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